Cultivos alternativos al trigo para incrementar la producción

La colza, el lino, la cebada o las arvejas, se presentan como cultivos complementarios al trigo para incrementar la producción en el año, optimizando los recursos, afirmó Rogelio Riccardo,  asesor técnico de la Cooperativa, Agrícola, Ganadera y de Servicios Públicos de Aranguren (Coopar). 

Foto: archivo.

Se nombran como cultivos alternativos al trigo porque se siembran en invierno y cumplen su ciclo en un tiempo similar (siembra y cosecha), dijo el asesor, quien indicó que los más conocidos en la zona de influencia de Coopar son la colza, el lino, la cebada o arvejas, dijo el ingeniero agrónomo, quien remarcó que “no son para competir con el trigo (que la superficie destinada a la cosecha fina del trigo se realice igual), sino que servirían para incrementar la cantidad de cultivos en el año y reducir las aplicaciones”.

Al respecto, precisó que la colza “es una oleaginosa; hay variedades invernales y primaverales, las mas adaptadas a la zona son las primaverales, hay variedades e híbridos”. En ese sentido, comentó que Coopar multiplica una variedad primaveral de ciclo intermedio a corto , que se obtiene del único programa de mejoramiento a nivel nacional y pertenece al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria  (Inta) en la Estación Experimental de Paraná cuya Breeders es Lucrecia Giecco.  En ese marco, detalló que “la fecha recomendada de siembra es abril hasta mediados de mayo con la sembradora de grano fino entre 4 a 6 Kg/ha”. La cosecha “puede ser corte e hilerado o en forma directa sin aplicación de desecantes, con la plataforma para grano fino. La fecha de cosecha es para principios de noviembre, queda un rastrojo en buenas condiciones para sembrar soja, maíz o sorgo”.

Sobre la cebada, dijo que “es una graminea forrajera invernal, de ciclo un poco más corto que el trigo, y se siembra de forma similar. El uso del grano de la cebada puede ser forrajero, o cerbecero, (en este caso tiene que tener un tamaño uniforme y una cantidad de proteína determinada, normalmente se realizan contratos de producción)”. La cosecha de cebada “se realiza en forma similar al trigo, y unos 15 días antes. Sobre el rastrojo de cebada se puede sembrar soja, maíz, sorgo”.

Otro cultivo que podría ser alternativo es el lino, “oleaginosa de invierno, muy conocida en Entre Ríos, pero que últimamente se siembra muy poca superficie”. La siembra “se realiza desde el 15/05 hasta 30/06, con una densidad de 30 a 50 Kg/ha y la cosecha se realiza por corte e hilerado o en forma directa de corta y trilla con la plataforma de granos finos”.

También, se puede realizar arveja: “Es una Leguminosa (incorpora nitrógeno atmosférico por medio de unas bacterias que trabajan en simbiosis con la planta)”. Hay varios tipos, pero las más conocidas en la zona son la verde y la amarilla. Además, “hay variedades de ciclos invernales y primaverales, en nuestra zona se siembran las primaverales”. Las variedades verdes “son fundamentalmente para consumo humano, pero también tiene su uso forrajero”, agregó e indicó que las amarillas “son fundamentalmente de uso forrajero. Siembra durante el mes de julio, con sembradora de grano fino a razón de 200Kg de semilla inoculada por ha. Se cosecha en noviembre de forma directa con la cosechadora preparada de forma similar a la soja. Deja un rastrojo de poco volumen excelente para sembrar otro cultivo”. Asimismo, Coopar “recomienda una gramínea como maíz o sorgo granífero, pero también se puede sembrar soja sin inconvenientes”.

Implementar esta estrategia de producción es un círculo virtuoso, una propuesta superadora, que “es muy beneficioso en todo sentido, porque se mantiene el suelo cubierto, se trata de realizar la menor cantidad de aplicaciones posibles y se combina todo esto con cultivos de cobertura, incrementando la cantidad de carbono en el suelo”.