De privilegios y privatizaciones sin reforma: la salud ¿pública?

Por la ex diputada Marilyn Canata, especial para AIM – La pandemia que todos veíamos venir nos estalló en la cara. Al mismo tiempo que Ginés casi apostaba su cargo a que nos salvábamos porque “China está muy lejos”, en Argentina empezaban a desembarcar los primeros ejemplares de Covid-19 que en menos de lo que canta un gallo, se multiplicó y nos invadió dejándonos encerrados por más de 100 días casi que sin margen de maniobra. Y si de descreídos hablamos, en nuestro Chaco, mientras por motus propio miles de madres, padres y tutores decidían no mandar más a los niños a la escuela y tomar los recaudos que aún conocíamos solo por los medios de comunicación, nuestro gabinete de científicos provincial nos decía que debían seguir yendo, que de paso aprendían a lavarse las manos y hacían docencia explicándonos en casa. El tiempo transcurrió y lo demás es historia conocida por todos, triste, por cierto.

De privilegios y privatizaciones sin reforma: la salud ¿pública?

Pero motivan estas líneas, ciertos detalles no tan pequeños, que me resulta interesante poner en el tapete. El mismo Capitanich, esa suerte de emperador omnipotente que inhibía a cualquier opositor que osara ponerse en frente, hoy se muestra debilitado, cansado, sostenido a duras penas por unos cuantos que ya no saben cómo más militar el amor al líder del PJ chaqueño. Pero como sabemos que este hábil mandatario siempre tiene una carta bajo la manga, no podíamos esperar menos de él: en medio del trágico paso de la corona que nadie quiere agarrarse, propone un pacto político, una reforma a la Constitución Provincial y hasta deja deslizar la posibilidad de “convocar” en cargos públicos a los muchachos de la oposición. Todo esto a cambio de un poquitín de respiro (y respaldo) ante la caída en picada de su propia imagen.

No es extraño que Coqui nos hable de reforma y nos adorne con palabras bonitas la privatización, es simplemente un giro ideológico-nostálgico del mismísimo jefe de gabinete de Carlitos Saúl, un presidente que de eso sabe bastante. Y así llegamos a lo que quiero plantear; la Salud Pública en Chaco:

Conocidos por el pueblo son los ilimitados problemas que tiene nuestro sistema sanitario, la negligencia con la que se maneja el gobierno que pone en peligro a la población y a nuestros trabajadores y que por estos días ya se ha cobrado una importante cantidad de vidas humanas que se reducen a una plaquita informativa del ministerio o unas “sentidas” condolencias en redes sociales. Pero el interrogante que como ciudadana me surge, es si realmente hay interés en subsanar todas estas problemáticas o más bien, seguimos en la vieja rosca de aprovechar la caída en desgracia para ayudar a los amigotes. Y es que los saenzpeñenses venimos de un panorama oscuro, que se complementa con un dato interesante: nuestros vecinos infectados por coronavirus, no son atendidos en el Hospital 4 de junio (donde se inauguró una sala especial Covid que al parecer cuenta solo con un par de equipos a penas para la foto). En cambio, son derivados a la UME. Unidad Médica Educativa, dependiente de la Universidad Nacional del Chaco Austral. ¡Uncaus, eterno y gran amor de nuestro gobernador con la que personalmente también he escrito varios capítulos!

Más tarde, el lunes de la semana pasada para ser precisa, nos desayunamos con que en esta misma clínica/hospital escuela/sanatorio, se inauguró una Unidad De Cuidados Intensivos De Pediatría, con el acompañamiento de nuestro mandatario, que orgulloso nos habla de salud y educación pública y de compromiso social y profesional.

Por supuesto nadie en su sano juicio se opondría a tremenda inversión local, y mucho menos al fortalecimiento de la educación y la formación de futuros médicos, pero sí me gustaría saber (como a muchos otros ciudadanos) por qué el gobernador elije que el equipamiento que falta a los centros de salud y hospitales del pueblo, vaya a parar a un sanatorio privado. ¿Qué es lo que diferencia a UME del querido 4 de junio y por qué este último no es merecedor de tan rimbombante y necesario aporte? -Aun teniendo grandes profesionales que atienden las problemáticas sanitarias de gran parte de la provincia e incluso, de provincias aledañas-. Falta claridad acerca de qué estamento del Estado aporta a UME y si lo hace la provincia, sería bueno saber bajo qué tipo de convenio y cómo se distribuye el dinero que, en definitiva, es de salud pública.

La pregunta que resuena en la cabeza de muchos es hoy: ¿Por qué el Estado Provincial aporta al sistema sanitario privado? Claramente la Universidad es pública y está financiada por el Estado Nacional. Pero UME no lo es, y como para muestra falta un botón, reto a cualquier simple mortal saenzpeñense a acercarse sin obra social a esta dependencia y solicitar atención médica (sin que haya algún amigo de por medio, por supuesto). Educación publica sí. Salud pública también. Amiguismo y privatizaciones disfrazadas de convenios y cooperación no, a esta peli ya la vimos.

*Marilyn Canata es diputada provincial de Chaco (mandato cumplido), por la Unión Cívica Radical.