Efecto Covid-19: Brutal caída de pymes industriales

Como era de esperar, el parate económico debido al aislamiento social preventivo y obligatorio, impactó de lleno en la producción de las pymes industriales que sufrió una caída del 53,1 por ciento interanual en abril. El desplome se explica también por el retroceso del consumo interno y la exportación de manufacturas industriales.

El parate económico debido al aislamiento social preventivo y obligatorio, impactó de lleno en la producción de las pymes industriales.

Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), en la comparación mensual la industria pyme perdió un 37%. “Más allá de que hubo empresas con cero actividades, otras sólo vendieron productos que tenían en stock”, explicaron en la entidad.

Si bien los 11 rubros industriales que releva CAME bajaron, el desplome fue de menor intensidad en las empresas con más de 50 empleados, donde el declive anual fue de 44,9 por ciento.

Los datos surgen de la Encuesta Mensual Industrial de Came entre 300 industrias pymes de todo el país. El Índice de Producción Industrial Pyme (Ipip) se ubicó en 37,7 puntos en abril, “sin dudas muy por debajo de los niveles del año base, 2009, que estaba cercano a 100”.

Al analizar los rubros, en la comparación anual, la menor caída ocurrió en Alimentos y bebidas que retrocedió un 16,2 por ciento y una de las mayores en Indumentaria y Textil que se hundió un 79,4 por ciento.

Otro de los rubros que estuvieron entre los derrumbes más profundos en la comparación anual, fue Productos electromecánicos, informática y manufacturas varias (-79,4 por ciento), seguido por Material de transporte (-71,7 por ciento), Productos de metal, maquinaria y equipo (-71,6 por ciento) y Productos de caucho y plástico (-68,4 por ciento).

En el caso de Papel, Cartón, Edición e impresión la producción descendió 41,2 por ciento, con más actividad en aquellas empresas vinculadas a los rubros Alimentos y Bebidas y Minerales no Metálicos.

En tanto que en la industria metalmecánica hubo demanda principalmente ligada al agro, y como refugio frente a riesgos de mayores aumentos del dólar, lo que sostuvo algunas ventas. Además, hubo empresas que se sostuvieron con entregas de bienes pedidos en diciembre, enero y febrero.

Este dato se suma al retroceso generalizado de la industria que cayó un 27 por ciento interanual en abril, su peor baja desde 1993, cuando comenzó a construirse el indicador del sector que publica todos los meses la consultora Orlando Ferreres.

«Con varias ramas de la industria completamente paralizadas y muchas otras operando con diversas limitaciones, las cifras de la mayoría de los sectores son catastróficas», explicaron en el informe mensual.