La Rojo y Negro de Agmer exige una “discusión salarial urgente”

En oportunidad de celebrarse el 23 de mayo el día del trabajador de la educación, desde la agrupación que integra la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos, se dio a conocer un documento evocativo y político al mismo tiempo en donde se pide por la regularización de las prestaciones de las obras sociales de los maestros, entre otros puntos.

“Este día lo  celebramos porque en el año 1988, los docentes de todo el país,  ocupamos las plazas y las calles para llegar en una primera movilización masiva al centro del poder político nacional, en reclamo de una agenda reivindicativa que era una pulseada política. Ese día nuestra historia como sindicalismo tomo las diferentes tradiciones,  las completo de significados y la hizo visible al conjunto de la sociedad. Los maestros nos constituimos trabajadores, en lucha permanente por la defensa de la escuela pública y por nuestros derechos”, señalaron en un comunicado de prensa la Agrupación Rojo y Negro 1° de mayo de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos

En un comunicado, desde este sector de los docentes se indicó que “este tiempo de pandemia y aislamiento, trae aparejada la necesaria reflexión sobre qué país tenemos y queremos. También una profunda reflexión sobre qué tipo de Estado reivindicamos. Este es un campo de disputa, donde los sectores de poder dan la pulseada por arrancarle a la escuela sus características fundamentales, el ser pública, gratuita, laica… y también presencial. En estos días no es extraño ver empresarios instalando la idea de plataformas  y pisos tecnológicos que difundan los contenidos que ellos diseñan desde sus intereses. Por esto asistimos a una profunda batalla de ideas  que debate lo fundamental en medio de las urgencias cotidianas”.

También plantearon que “el sistema público de educación necesita pensarse y debatirse” y señalaron: “Las urgencias marcan nuestra agenda. Luchamos por condiciones de infraestructura adecuadas, exigimos al gobierno provincial un programa urgente de refacciones para solucionar los graves problemas en las estructuras que pasan desde la provisión de agua potable, la reparación de las instalaciones eléctricas, el adecuado funcionamiento de los sanitarios y la reparación de techos hasta la reposición de puertas, ventanas , vidrios, el retraso de la partida de limpieza, la falta de dinero para cubrir costos cotidianos en las escuelas como teléfono e internet, los servicios colapsados y los miles de conflictos cotidianos”.

Se dijo también que “mención aparte pero no menos importante es la falta de celeridad para resolver problemas concretos, por parte de las autoridades del Consejo General de Educación. Desde las pautas organizativas claras, hasta la emisión de las herramientas concursales. Desde lo singular a lo universal: todo es burocratizado. Salud y educación constituyen los dos sistemas públicos más importantes del país y frente a la crisis y la emergencia, son los que se ven recargados para garantizar al conjunto la asistencia requerida. Aquí los gobiernos de turno exponen o debaten el modelo de Estado que construyen. La escuela pública sigue con sus puertas abiertas en periodos de pandemia. Es el espacio común que da amparo, es conocimiento y también comida para los menos favorecidos, en un sistema donde pocos tienen mucho y la mayoría casi  nada. Las  desigualdades se han hecho visibles más que nunca en este periodo y cada escuela construye con las herramientas disponibles, vínculos  como fortaleza entre docentes, estudiantes, padres y el conocimiento. Mientras las autoridades educativas, multiplican anuncios sobre el regreso de la presencialidad, sus plazos y  modelos o formatos,  muchos de los cuales son nombrados como híbridos,  los trabajadores con nuestra historia y complejidades seguimos luchando por el derecho social y político a la educación, que es público y debe tener igualdad para que sea justo”.

En continuidad con una evaluación de la situación de pandemia, afirmaron: “Nuestros desvelos cotidianos por cada estudiante,  se han multiplicado en estos días,  donde el aislamiento se interrumpe con el docente a través de un apunte, carta, nota, fotocopia, Whatsapp, llamada a un vecino  o el clasrooom para llegar al otro y obstinadamente hacer evidencia de que amamos y creemos en lo que hacemos cotidianamente,  que es trabajar con el conocimiento para generar otras relaciones sociales. La Marcha Blanca que puso a miles de docentes en la calle, con su guardapolvo visiblemente comprometido con una causa, que era la inversión en educación y el salario igual, para toda tarea docente en todo el país. Seguimos marchando por estas reivindicaciones y como trabajadores del conocimiento construimos a partir de la experiencia de lucha”.

Reivindicaciones

En cuanto a las consignas “de hoy” que se unen “a las anteriores”, desde la Rojo y Negro se apuntó que luchan “por  salario acorde al costo de vida. Miles de trabajadores de la educación están por debajo de la línea de la pobreza. Exigimos discusión salarial urgente. Que Bordet convoque a recomponer el salario. Que se  incluya el blanqueo del Fondo Nacional de Incentivo Docente, para que sea remunerativo y bonificable y repare la estafa del ocultamiento del fallo de la Corte Suprema de Justicia. Hemos recibido durante este año una suma fija correspondiente al incentivo docente  que no llega a nuestros jubilados, los cuales no han recibido ninguna suma extra este año”.

También se exige “que la Obras Sociales regularicen sus prestaciones. Se debe garantizar a los trabajadores la cobertura total en asistencia médica. Reintegros inmediatos, cobertura total en odontología, oftalmología, garantía de cobertura integral en discapacidad, medicación en general y fundamentalmente a los  enfermos crónicos.

Es urgente la solución inmediata para con los afiliados de la Osplad, un fallo judicial en beneficio de intereses de particulares puso a 12000 trabajadores entrerrianos  en desventaja. Fueron excluidos del Iosper y  hoy abandonados a su propia suerte. Instamos a las representaciones que conducen las mismas a tomar medidas rápidas y concretas porque estamos frente a una situación de abandono de persona y los responsables deben dar cuenta de sus actos. Frente a la enfermedad no se puede esperar”.

Sobre un tema candente, los docentes subrayaron la defensa del “sistema previsional y su ley constitutiva. No vamos a permitir que modifiquen las condiciones jubilatorias en Entre Ríos. Enfrentamos la precariedad del sistema nacional que condena a los miles de trabajadores que construyeron nuestra patria y están condenados a la pobreza en los años de la vejez. Defendemos la movilidad del sistema solidario y generacional, las condiciones actuales y el 82% móvil. La caja y el sistema Previsional no se toca.

Nuestros derechos, concretados en las luchas colectivas presentes y venideras, están acompañados de principios, que constituyen los conocimientos que la escuela pública, debe construir:

La defensa de la memoria la verdad y la justicia,  para no olvidar la dictadura y el terrorismo de Estado.

La opción por los pobres y su correlato en la lucha por la distribución de la riqueza con  trabajo para todos, salarios dignos y acordes al costo de vida,  la  eliminación de impuestos regresivos como el IVA en los alimentos y bienes de primera necesidad, la implementación de los impuestos  a la riqueza.

La  defensa del federalismo con la recuperación de la autonomía provincial reflejada en los  recursos coparticipables.

La  defensa de los de los bienes comunes, el agua, la tierra, el aire, los bosques nativos, contra las pasteras, la fumigaciones y  el monocultivo. La lucha por un nuevo modelo productivo que defienda la vida, que destierre el modelo de expoliación y destrucción de la madre tierra.

En tiempos de pandemia reivindicamos nuestra historia de lucha, la independencia de los partidos políticos,  la defensa de la vida contra la pobreza, la marginalidad, la injusticia y violencia en todas sus formas pero fundamentalmente contra la violencia de género.

Los trabajadores de la educación seguimos marchando y habitando una escuela pública que lucha, resiste, sueña  y construye futuros de igualdad, justicia y libertad”, concluyeron.