Las banderas segundonas de las barras y estrellas

Prosur, entidad que pretende reemplazar a Unasur, cuenta con la aprobación de países sudamericanos deudores de Estados Unidos y alineados con la gran potencia, que están dispuestos a compartir la intención norteamericana de desplazar a Rusia y China del patio trasero del Imperio.

Los presidentes de siete naciones de Suramérica dan vida al bloque Prosur, con la intención declarada de incrementar la integración regional, pero que analistas concluyen será un nuevo instrumento promovido por el Gobierno de Estados Unidos (EE.UU) para agredir a Venezuela, la criada que le salió respondona, entre otras cosas.

Prosur, de acuerdo con los expertos, busca cambiar la correlación de fuerzas en América Latina y con una matriz ideológica claramente de derecha pretende sustituir a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que fue conformada por gobiernos progresistas, hoy en retirada.

De la cumbre que originó al Prosur estuvieron ausentes Bolivia, Uruguay, Guyana y Venezuela, que no fue invitada.

Este nuevo proyecto buscaría legitimar una intervención en Venezuela.

El bloque, del que participa Mauricio Macri en representación de la Argentina, está bajo la tutela de Donald Trump, que no tiene miedo en aplicar la Doctrina Monroe, pues entiende a América Latina como su patio trasero.

Los especialistas coincidieron también en que Prosur es un esfuerzo de EE.UU. de desplazar a China y a Rusia de América Latina, ya que ambas potencias mundiales han consolidado relaciones económicas y políticas con la región en los últimos años.