Los niños corren más riesgo de dañarse la vista durante un eclipse solar

Especialistas del sitio oficial EclipseSolar2020.Org señalaron a AIM que además de usar las gafas especiales para observar el Sol durante un eclipse hay que saber de qué manera y cuando utilizarlas.

El 14 de diciembre de este año podrá apreciarse desde todos los rincones de Argentina un espectacular eclipse solar que por su trayectoria posiciona como mejor zona para ver el momento en que la Luna bloqueará 100 por ciento al Sol a una estrecha faja geográfica de unos 100 kilómetros de ancho que atravesará de Oeste a Este once localidades de la provincia de Neuquén y dieciocho de Río Negro, además de una minúscula zona rural del sur del Partido de Patagones en la provincia de Buenos Aires.

Fuera de ésa estrecha faja, en todo el resto de Argentina, el eclipse se verá parcial aunque en porcentajes importantes y por ello se presume que el fenómeno astronómico cautivara a millones de personas de todo el país que también estarán con sus miradas fijas en el astro rey y, debido a que mirar directamente el Sol eclipsado o no, sin la protección adecuada, puede provocar graves daños irreparables en la vista por las radiaciones electromagnéticas, los especialistas del sitio oficial EclipseSolar2020.Org señalaron las siguientes recomendaciones:

Para cuidar la salud visual no es suficiente con utilizar gafas especiales para eclipses sino que además deben usarse adecuadamente controlando primero que los filtros no estén agujereados o rayados.

Antes de observar el Sol las gafas deben colocarse primero y luego elevar la vista en tanto que, antes de quitarlas, primero se debe apartar la mirada del eclipse.

Si se está en lugares donde el eclipse es total solo se deben quitar las gafas durante el breve tiempo en que la Luna cubra completamente al Sol y una vez culminada la totalidad hay que colocárselas inmediatamente.

Respecto del cuidado sobre los más chicos es importante que observen el eclipse monitoreados siempre por un adulto ya que por su naturaleza curiosa tienden a querer mirar por el costado de las gafas o a quitárselas por un instante. La fragilidad de los ojos ante los rayos solares es igual para chicos y adultos.

Nunca se debe mirar el Sol a ojo desnudo -aunque esté casi completamente bloqueado por la Luna- a través de una cámara, telescopio, binocular, celular u otro instrumento óptico sin un filtro especial homologado para ése fin.

Tampoco se debe mirar a través de esos instrumentos, aunque se tengan las gafas para eclipse colocadas, porque se corre el riesgo que los rayos del Sol -potenciados por las piezas del aparato- perjudiquen el filtro de las gafas afectando con mayor fuerza  a los ojos y causando, muy posiblemente, daños irreparables.

Asimismo señalaron que la retina del ojo sin protección puede quemarse en solo 30 segundos e incluso su quemadura puede darse muy rápido y tardar solo un instante en ocurrir. Lo más alarmante es que, dado que la retina no contiene receptores del dolor, no te darás cuenta que está sucediendo y los efectos pueden tardar horas en aparecer. Ver el Sol siempre es maravilloso siempre y cuando no se termine con ceguera o daños severos.

Por último, además de las gafas, recomendaron ver el eclipse solar de manera indirecta fabricando una simple caja oscura que funcionará como una especie de proyector y es posible hacerla con pocos elementos caseros de uso cotidiano. Una vez fabricada -finalizaron- el observador solo debe colocarse de espaldas al Sol, y podrá apreciar el eclipse dentro del aparato. Una actividad muy recomendable para hacer en familia o la escuela. Para ver el didáctico video que en tan solo dos minutos explica cómo fabricarlo se puede ingresar a www.EclipseSolar2020.Org