Nuevos compuestos anticáncer descubiertos en una estrella de mar

Un buen ejemplo de la importancia de evitar la extinción de especies es que algunas de ellas pueden ofrecernos nuevos medicamentos para enfermedades graves, incluyendo compuestos anticáncer. La Naturaleza es un inmenso laboratorio farmacológico del que podemos beneficiarnos mucho si no lo dañamos.

Ejemplar de estrella de mar de la especie Ceramaster patagonicus. (Foto: Bill Frank, www.jaxshells.org)

Unos científicos rusos de la Universidad Federal del Extremo Oriente (Fefu) en Rusia y otras instituciones han descubierto cuatro nuevas sustancias que actúan contra las células del cáncer de mama humano, y contra las del carcinoma colorrectal humano. Estos compuestos anticáncer fueron extraídos de una especie de estrella de mar, concretamente la Ceramaster patagonicus, común en aguas de la zona de las islas Kuriles.

El descubrimiento ha sido posible gracias a la expedición de estos científicos a las islas Kuriles a bordo del buque de investigación científica «Académico Oparin».

Según los científicos, estos cuatro compuestos anticáncer pueden ser los responsables, en el cuerpo de las estrellas de mar, del suministro de nutrientes del tracto digestivo a las células periféricas, actuando de manera similar al modo en que lo hacen los ácidos biliares en el estómago humano. Anteriormente, solo se había aislado un compuesto de este tipo en estrellas de mar.

En el estudio, los científicos constataron la existencia de un pronunciado efecto anticancerígeno de las inusuales sustancias. Además, teniendo en cuenta algunas de las características de estos compuestos, se las puede considerar también como bloqueadores de enfermedades neurodegenerativas (enfermedad de Alzheimer y otras), ya que ayudan a las células nerviosas a sobrevivir en situaciones desafiantes como, por ejemplo, unos niveles bajos de oxígeno y glucosa.

Tal como destaca Timofey Malyarenko, del equipo de investigación, es importante que los nuevos compuestos de las estrellas de mar frenen la reproducción de las células canceosas sin que para ello sea necesario que dichas sustancias sean administradas en concentraciones tan altas como para resultar tóxicas. Esto sugiere que tales sustancias no matarán células sanas del cuerpo.

Malyarenko descubrió estos compuestos casi por accidente, cuando estaba buscando nuevas moléculas de lípidos o grasas de origen marino en el extracto de estrella de mar. Durante la separación de las sustancias en las placas cromatográficas, se detectaron curiosas manchas. Al analizarlas, Malyarenko y sus colaboradores averiguaron la naturaleza de las sustancias y sus prometedoras características. Con ellas, hay ahora en el mundo cinco sustancias conocidas de este tipo específico.

Queda ahora por delante el trabajo de refinar estas sustancias, someterlas a diversas pruebas y finalmente, si todo va bien, pasar a la fase de los ensayos clínicos,

Fuente: Ncyt Amazings.-