Solo varones en las conducciones políticas de la Cámara de Diputados de la Nación

Desde Massa y Máximo Kirchner como presidentes del cuerpo y del bloque oficialista, a Ritondo en el PRO y Mario Negri en la UCR, todos los bloques de la nueva Cámara Baja están presididos por hombres. Hubo quejas de Graciela Camaño.

Luego de la jura de los nuevos legisladores votados en las elecciones 2019, la Cámara de Diputados eligió este miércoles 4 de diciembre a sus autoridades, oficializando a los nuevos jefes de bancadas e interbloques, que serán presididos en su totalidad por varones, sin presencia de mujeres en las conducciones. Tal como se oficializó este martes, Máximo Kirchner presidirá el bloque del Frente de Todos, en tanto que Mario Negri estará a cargo de la UCR y del interbloque de Juntos por el Cambio. A la cabeza del PRO quedó Cristian Ritondo, mientras que Maximiliano Ferraro al frente de la Coalición Cívica, mientras que José Luis Ramón encabezará el de Unidad Federal para el Desarrollo y Carlos Gutiérrez el de Córdoba Federal. Los ochos presidentes de bloques, junto al flamante titular de la Cámara Baja, Sergio Massa, se sacaron una foto juntos al término de la sesión preparatoria, que generó revuelo en redes por los comentarios cuestionando que no haya mujeres en esos cargos de importancia.

Frente a este hecho, la diputada Graciela Camaño fue la primera en alzar la voz en la Cámara señalando que «hay que respetar la decisión de los dos bloques mayoritarios, pero no voy a quedarme callada porque no han tenido el decoro de valorar las capacidades de muchas de las compañeras».

Ante las palabras de la diputada, Massa respondió que el «deseo de la presidencia de la Cámara del bloque y Frente de Todos es que la distribución de las presidencias de las comisiones sea paritaria». Sin embargo, el flamante presidente de la Cámara evitó referirse al hecho de que más allá de ese deseo todos eran hombres en la nueva conducción, limitándose a girar el planteo de Camaño a distintas comisiones. El tema de las discusiones de género vinculadas a la política tuvo un lugar en la campaña electoral, pero la proyectada meta de llegar a un 50 por ciento de representación femenina sigue siendo un objetivo todavía lejos de alcanzar en numerosos resortes de la administración pública.

Fuente: Perfil.