Vaca Muerta sigue generando denuncias

La organización ambientalista acusó al gobierno de la provincia y a la fiscalía de esgrimir argumentos «falsos» para negar los dichos del ministro nacional. Insisten en que Treater vierte «residuos peligrosos» que ponen en peligro a la población de Añelo y el río Neuquén.

La organización Greenpeace respaldó los dichos del ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Juan Cabandié, sobre la supuesta contaminación en Vaca Muerta. A través de un comunicado, plantearon que las declaraciones del gobierno provincial y la fiscalía en contraposición a las del funcionario «son muestra del nulo control e impunidad con la que opera la industria petrolera».

«A pesar de las pruebas sobre la presencia de sustancias altamente peligrosas presentes en los basureros tóxicos en Vaca Muerta, con efectos sobre la salud de las personas y el ambiente,los funcionarios negaron los dichos del ministro de Ambiente», plantearon.

La polémica se inició cuando Cabandié aseguró, durante una exposición en el Senado, que su cartera había realizado una inspección en Vaca Muerta sobre los residuos de la actividad y concluyó que «son alarmantes». El ministro afirmó que las empresas actúan «con impunidad», pero no detalló sobre qué yacimientos se había realizado el informe ni cuáles eran las operadoras.

Desde la provincia le respondió el secretario de Desarrollo Territorial y Ambiente,Jorge Lara, quien planteó que «hablar de un proceso de contaminación sobre 30.000 kilómetros cuadrados quiere decir que no conoce o no está informado».

Desde la fiscalía de Delitos Ambientales que conduce Maximiliano Breide Obeid también se aclaró que no se estaba tramitando ninguna denuncia penal tras esos dichos y se aclaró que la causa por los supuestos residuos tóxicos de Treater en Añelo fue archivada por ausencia de delito.

«Las declaraciones de Lara y Breide son muestra del nulo control e impunidad con la que opera la industria petrolera en Vaca Muerta junto a la complicidad de las autoridades provinciales. Anteponiendo los intereses de las ganancias petroleras sobre la salud de los ciudadanos y el ambiente», señaló Leonel Mingo, coordinador de la campaña de clima y energía de Greenpeace Argentina.

También insistió en un muestreo que la organización aportó en 2018 «sobre los residuos de los basureros tóxicos que incluía su geolocalización, donde se encontró presencia de metales pesados como plomo y bario con alto impacto en el ambiente y en la salud humana».

«Además, en los lodos que conforman los residuos de la perforación también se hallaron contenidos con metales pesados y elementos radioactivos como radón o uranio de origen natural», planteó Greenpeace.  Afirmaron que se trata de «sustancias tóxicas» que se liberan al aire o al agua «y, además de los efectos sobre la salud causados por el impacto de las emisiones en el aire y el agua, tienen efectos sobre el medioambiente».

Greenpeace impulsa una campaña bajo la etiqueta #NoAVacaMuerta en la que afirma que la actividad «no solo pone en peligro la vida de las comunidades y de las especies que habitan la zona, sino que también agrava el cambio climático».

Fuente: Diario Río Negro