El estudio sobre el aguinaldo en Entre Ríos realizado por el Centro de Investigación Social y Política (Cisper) de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Entre Ríos, refleja que este ingreso extraordinario dejó de representar una oportunidad para mejorar la calidad de vida y pasó a convertirse, para la mayoría de los trabajadores entrerrianos, en una herramienta para sobrevivir. El 75,6 por ciento lo usó para pagar deudas y hacer consumos corrientes. Mientras que anteriormente se destinaba a vacacionar o al ahorro, ahora más de la mitad lo destinó a atender obligaciones financieras. “Otro de los datos destacables es que en el sector privado el alcance del aguinaldo es dispar, uno de cada tres trabajadores no percibe aguinaldo, lo cual da muestra de los niveles de informalidad que hay”, dijo a AIM el secretario de Finanzas de CTA, Facundo Stivanello Bernardi.
“Este trabajo es una continuidad de otros informes que hemos lanzado desde el Cisper y darle dimensión y analizar variables de empleo y consumo, en este caso en el contexto del cobro del medio aguinaldo en los meses de junio y julio”, explicó Stivanello Bernardi a esta Agencia.
“El trabajo lo que muestra es, al igual que informes anteriores, una dinámica de insuficiencia del ingreso de los trabajadores a la hora de cubrir necesidades básicas y un consecuente endeudamiento destinado a afrontar lo que el salario no cubre”.
Stivanello Bernardi remarcó que “el endeudamiento termina mermando aún más el poder adquisitivo salarial ya que los trabajadores terminan destinando buena parte de sus ingresos mensuales a afrontar estas deudas”.
En ese marco, “el informe lo que arroja es que, entre los trabajadores que perciben aguinaldo, hay un fuerte cambio de comportamiento del destino del mismo, que tradicionalmente era un ingreso extra que se utilizaba para ahorro, vacacionar, esparcimiento, adquirir algún bien, electrodomésticos, encarar alguna tarea que habitualmente no podía ser cubierta por el salario; actualmente se está destinando en su mayoría para afrontar deudas y supervivencia”.
Explicó así que: “El 73 por ciento de los que participaron en nuestro estudio le dieron esta finalidad: un 55 por ciento para pagar deudas y un 21 por ciento para consumo general. Esto muestra un cambio de hábito profundo, ya que cuando se les preguntó qué uso se le daba anteriormente al aguinaldo tan solo un 11 por ciento de los trabajadores lo utilizaba para afrontar deudas y hoy ese número trepó al 55 por ciento, mientras que los destinos habituales como recreación, vacacionar o ahorro se han derrumbado”.
Stivanello Bernardi remarcó que: “Otro de los datos destacables es que en el sector privado el alcance del aguinaldo es dispar, uno de cada tres trabajadores no percibe aguinaldo, lo cual da muestra de los niveles de informalidad que hay; y, por otro lado, es que entre los menores de 30 años menos de la mitad percibe aguinaldo, lo cual habla de a qué tipo de empleo están accediendo los jóvenes”.
Por último, al consultar sobre la percepción económica respecto a los últimos 12 meses, “el 65,7 por ciento de los encuestados manifiesta estar peor; el 21,9 por ciento igual; y tan solo un 12,4 por ciento dice estar mejor”.
“La crisis de ingreso de los trabajadores y la situación de sobreendeudamiento de alguna manera también explica gran parte de la crisis que atraviesan comercios y pymes, porque los sueldos y los aguinaldos que se van a pagar deudas son los que están faltando como ventas en los distintos comercios de nuestra provincia. Hemos pasado de una economía pensada para el desarrollo a una de supervivencia”, concluyó.