En medio de la caída de la actividad industrial y el creciente ahogo financiero sobre las empresas, la Unión Industrial Argentina (UIA) le reclamó al Gobierno nacional la suspensión de embargos y ejecuciones fiscales durante una reunión mantenida con el ministro de Economía, Luis Caputo.
El encuentro se realizó este martes y reunió a las principales autoridades de la central fabril con funcionarios del equipo económico. Allí coincidieron en la necesidad de avanzar con una reducción de impuestos, aunque desde el sector industrial advirtieron por la demora en la recuperación económica y el fuerte impacto que atraviesan especialmente las pequeñas y medianas empresas.
Tras la reunión, Caputo sostuvo que dialogaron sobre el desarrollo del mercado de capitales y la continuidad del proceso de baja de impuestos nacionales para mejorar la competitividad. También insistió en que provincias y municipios deberían acompañar con reducciones tributarias.
Sin embargo, desde la UIA el tono fue mucho más preocupado. La entidad aseguró que existe inquietud por la falta de reactivación en distintos sectores industriales y advirtió sobre las “distorsiones” que continúan afectando a la producción en materia tributaria, financiera, logística y laboral.
Entre los principales pedidos, los empresarios reclamaron la suspensión de embargos y ejecuciones fiscales impulsadas por Arca, además de medidas para aliviar la situación financiera de las industrias y facilitar el acceso al crédito para las PyMEs.
La central fabril también pidió la postergación del pago de contribuciones patronales para economías regionales y nuevas herramientas para reducir cargas laborales en sectores en crisis.
Otro de los temas sobrevoló la reunión fue la falta de definiciones sobre un nuevo régimen de incentivos para empresas medianas que no encajan ni en la categoría PyME ni entre las grandes compañías. Aunque el presidente de la UIA, Martín Rappallini, había planteado públicamente esa necesidad en los días previos, el Gobierno evitó hacer anuncios concretos sobre el tema.
En paralelo, el oficialismo apuesta al lanzamiento de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), un esquema que buscará financiar despidos a través del mercado de capitales utilizando aportes empresariales. La iniciativa genera dudas dentro del sector privado por su posible impacto sobre la recaudación y los costos laborales.
La reunión dejó expuesta una preocupación creciente entre los industriales, que mientras escuchan promesas de baja de impuestos y reformas estructurales, enfrentan problemas concretos de caída de actividad, presión fiscal y riesgo financiero en plena desaceleración económica.