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La deuda fraudulenta y el Plan Masacre

La deuda fraudulenta y eterna del Estado argentino, fue analizado para AIM por el promotor de la Cátedra Abierta por un Mundo Nuevo, Luis Lafferriere. “El Estado, que tanto ha sido denigrado por los Gobiernos que se dicen neoliberales, ha jugado un papel esencial para que se nos exija que paguemos esta deuda fraudulenta. El Estado elaboró todo el mecanismo por el cual se llevó a cabo la bicicleta financiera de la época de Martínez de Hoz y que sigue hoy estando más vigente que nunca.”, advirtió.

Para entender lo que nos pasa, explicó “hay dos grandes canales por los cuales somos saqueados: el de la riqueza física y el de la riqueza financiera. La deuda y el saqueo financiero ocupan un lugar central en la reestructuración regresiva de la sociedad: por algo estamos sufriendo los argentinos y mucho tiene que ver con esta deuda fraudulenta”.

“Los traidores mercenarios entregan el país, la riqueza y la sociedad a los saqueadores. Tiene que ver en parte con esta deuda fraudulenta que nos llevó a pasar en términos de medio siglo de tener una deuda, el Estado nacional, cuando se inicia la última dictadura de alrededor de ocho mil millones de dólares, a tener hoy una deuda de alrededor de quinientos mil millones de dólares; si tomamos la deuda del Banco Central se hace más todavía, quinientos treinta mil millones”, explicó.

Se refirió en términos simples a por qué la deuda externa creció en términos astronómicos y por qué es fraudulenta. “El Estado, que tanto ha sido denigrado por los Gobiernos que se dicen neoliberales, ha jugado un papel esencial para que se nos exija que paguemos esta deuda fraudulenta. El Estado elaboró todo el mecanismo por el cual se llevó a cabo la bicicleta financiera de la época de Martínez de Hoz y que sigue hoy estando más vigente que nunca. Además, el Estado fue esencial para estatizar la deuda externa que tenían los grandes grupos económicos y corporaciones. Ellos asumieron una deuda, el Estado se hizo cargo y después la cargó sobre todos los argentinos”.

Entre los mecanismos fraudulentos, señaló: “Hicieron mecanismos de autopréstamos, fuga de capitales. Todo esto que comenzó en la época de la dictadura fue denunciado por Alejandro Olmos que, en 1982, inició una demanda judicial aportando todas las pruebas. En el año 2000 llega el fallo diciendo que era una deuda fraudulenta. Ni siquiera tendríamos que haberla pagado. Como ya había pasado mucho tiempo había prescripto la pena para los responsables, y la resolución sobre qué hacer con la deuda el Juez la mandó al Congreso, lo que corresponde según nuestra Constitución Nacional”.

La deuda externa “tendría que haber sido nula, nos tendrían que haber devuelto lo pagado. Pero no solo no nos devolvieron sino que pasó de cuarenta y cuatro mil millones a casi quinientos mil millones”.

¿Quiénes se beneficiaron con la deuda fraudulenta?

“Grandes grupos económicos, un sector muy concentrado de la sociedad argentina que hicieron operaciones de autopréstamos: tomaban préstamos pero en realidad los traían ellos mismos del exterior, y después para devolverla, como decían que no tenían recursos, el Estado se hacía cargo de las deudas de ellos. Grandes usureros nacionales y extranjeros se fueron enriqueciendo sin aportar nada al país”, indicó Lafferriere.

La deuda que el Estado asumió “se la hacen pagar al pueblo argentino que no tuvo nada que ver, sino que estuvo sufriendo políticas antipopulares. ¿Quiénes se endeudaron y quiénes tienen que pagarla?, eso es lo que hay que discutir. ¿Por qué tienen que pagarla los jubilados, los trabajadores estatales, el sistema educación y de salud que se destruyen?”, se preguntó el economista.

“Esta es una deuda que no debe reconocerse”, enfatizó.

“Las políticas de los Gobiernos que se dicen liberales privatizan las ganancias porque el Estado participa para darles esos intereses exorbitantes que les fue dando y que les sigue dando hoy, y luego entregándoles dólares baratos para que se los lleven los usureros, mientras socializan las pérdidas: el Estado se hace cargo de la deuda privada, o se endeuda para que estos tengan dólares baratos, eso hace que aumente la deuda pública”, explicó.

El Estado consigue recursos a través de las políticas de ajuste, “sobre los salarios y los gastos sociales. El Gobierno actual ha tirado abajo la inversión pública, ha bajado los salarios en la educación y la universidad, afectado los haberes de los jubilados, y ha aumentado en algunos rubros los impuestos para los que menos tienen. Así, el Estado garantiza la privatización de la ganancia y que se socialicen las pérdidas”.

“El Estado no desaparece, sino que está cumpliendo un rol esencial”, advirtió.

En Argentina, “se aplican impuestos regresivos: pagan más los que proporcionalmente ganan menos y menos tienen. En cambio, en los países desarrollados, pagan más impuestos los sectores que más tienen”.

En nuestro país, “si los ricos pagaran como en los países desarrollados, el Estado debería recaudar alrededor de cien mil millones de dólares más por año. La magnitud de la cifra que nos roban, que se llevan y por la que no pagan impuestos es gigantesca. Con esa cifra podrían mejorarse las condiciones de vida de la población”.

“Para seguir facilitándole a los grupos concentrados la renta privilegiada, nos prestan para seguir robándonos. Así sigue la rueda. Con este último Gobierno este mecanismo se ha ido profundizando y agrandando. El endeudamiento tiene una carga de intereses, como no podemos pagarlos, aumenta la deuda, por eso pasamos de ocho mil millones a quinientos mil millones”.

La deuda externa “nos está condicionando cada vez más y el Estado nos está imponiendo políticas cada vez más antinacionales y antipopulares. Este Gobierno comenzó con políticas brutales, inhumanas y crueles de ajuste en 2024 y las sigue profundizando, pero como resultado no ha traído ninguna mejora”.

“Las políticas de ajuste generan una disminución también del consumo por el control de los salarios. Cada vez hay menos poder adquisitivo, menos ventas, menor actividad, lo que trae como consecuencia que en lo que llevamos de este Gobierno se hayan perdido 350 mil puestos de trabajo formales y más de 26.500 empresas”, indicó Lafferriere.

“El consumo va a seguir cayendo. El 60 por ciento de los hogares se endeudó para gastos esenciales”.

Advirtió el economista que “El Estado con todos los ajustes brutales que hizo en 2025 logró pagar entre diez y once mil millones de dólares de intereses, pero resulta que los que se devengan anualmente son alrededor de cuarenta mil millones, estamos pagando apenas una cuarta parte de los intereses; todo lo otro se capitaliza y aumenta la deuda. Eso está ocultado en las cifras de contabilidad porque aparecen como nuevos bonos que emite el Estado y hacen más grave el tema”.

“Este camino no puede traer de ninguna manera un alivio”, agregó Lafferriere.

En Argentina, “se fugan por año alrededor de treinta y cinco mil millones de dólares”.

“El proyecto es entregar territorios y esto es lo grave. Están permitiendo que vengan grandes corporaciones del mundo a quedarse con parte de Argentina. Estamos perdiendo no solo el presente sino el futuro”, enfatizó Lafferriere.

“Acá hay un pueblo que tiene un territorio privilegiado, que es trabajador y está capacitado, pero fue entregado a los voraces, a los saqueadores, por un puñado de traidores que representan a los saqueadores”, concluyó.

Tenemos todo para salir adelante, para construir una sociedad que garantice vida digna para todos. Pero para ello es necesario frenar el Plan Masacre, con un pueblo despierto y comprometido que se decida a ser protagonista de su propio destino. Es lo que está empezando a surgir cada vez con más fuerza. Eso depende de todos y cada uno de nosotros.

Fuente: De la Redacción de AIM
ANÁLISIS DE LUIS LAFFERRIERE PLAN MASACRE

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