El acceso a los medicamentos atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. La suba sostenida de los precios, los cambios en las políticas de cobertura y el incremento de los costos que deben afrontar los pacientes generaron un escenario en el que cada vez más personas encuentran dificultades para sostener sus tratamientos, constató AIM.
Según pudo saber AIM, la preocupación alcanza tanto a jubilados como a trabajadores con obra social y afiliados a empresas de medicina prepaga, quienes advierten un aumento del gasto de bolsillo para acceder a medicamentos de uso frecuente.
Un gasto que no deja de crecer
Durante el último año, los medicamentos registraron incrementos que, en numerosos casos, superaron la evolución de salarios y jubilaciones. Como consecuencia, muchas familias debieron modificar tratamientos, optar por presentaciones más económicas o reducir la compra de medicamentos no cubiertos en su totalidad.
Especialistas en salud señalan que el gasto en medicamentos representa uno de los componentes que más presiona sobre la economía de los hogares, especialmente en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Cambios en obras sociales y prepagas
A la suba de precios se suman modificaciones en los esquemas de cobertura de distintas obras sociales y empresas de medicina prepaga.
En algunos casos, los afiliados deben afrontar coseguros más elevados o solicitar autorizaciones para acceder a determinados medicamentos. También se registran diferencias entre los porcentajes de cobertura según el plan contratado, el tipo de tratamiento o el vademécum vigente.
Según pudo saber AIM, asociaciones de usuarios y entidades que asesoran a pacientes reciben cada vez más consultas vinculadas con rechazos de cobertura, demoras en autorizaciones y mayores costos para acceder a tratamientos de uso habitual.
La situación del Pami
En el caso del Pami, el organismo mantiene la cobertura del ciento por ciento para medicamentos destinados a patologías específicas, como tratamientos oncológicos, diabetes, VIH, trasplantes y otras enfermedades contempladas por la normativa.
Sin embargo, para numerosos medicamentos ambulatorios la cobertura total depende del acceso al subsidio social, que exige acreditar determinadas condiciones socioeconómicas y cumplir con los requisitos establecidos por el organismo.
Los cambios implementados en los últimos meses generaron cuestionamientos de organizaciones de jubilados, que sostienen que muchos afiliados deben realizar trámites adicionales para acceder a beneficios que anteriormente obtenían de manera más simple.
Un acceso cada vez más desigual
El incremento del costo de los medicamentos y las diferencias en los niveles de cobertura profundizan las desigualdades en el acceso a los tratamientos.
Mientras quienes cuentan con mayores ingresos pueden absorber parte de los aumentos, para amplios sectores de la población el costo de los medicamentos representa una porción creciente del presupuesto familiar.
Según pudo saber AIM, profesionales del sector farmacéutico advierten que esta situación comienza a reflejarse en una menor continuidad de algunos tratamientos y en el aumento de consultas de pacientes que buscan alternativas más económicas para sostener su medicación.
En ese contexto, el acceso a los medicamentos vuelve a instalarse como uno de los principales desafíos del sistema sanitario, en un escenario atravesado por el aumento de los precios, la presión sobre las coberturas y el creciente impacto económico que supone cuidar la salud.