El proceso comenzó a reactivarse luego de que el Gobierno modificara la reglamentación sobre cuotas solidarias y aportes patronales tras negociaciones con la CGT. Petróleo, Comercio, Camioneros y Smata están entre los sectores que analizan cambios.
La renegociación de alrededor de 800 convenios colectivos de trabajo comenzó a destrabarse luego del acuerdo alcanzado entre el Gobierno nacional y la Confederación General del Trabajo (CGT) para modificar aspectos de la reglamentación de la reforma laboral vinculados con el financiamiento sindical.
El punto de inflexión fue el decreto 612, mediante el cual el Ejecutivo corrigió disposiciones que habían generado fuertes cuestionamientos gremiales y una serie de presentaciones judiciales.
La controversia había comenzado con el decreto 407, reglamentario de la Ley 27.802 de Modernización Laboral, que introdujo cambios sobre la base de cálculo de las cuotas solidarias y los aportes patronales incluidos en los convenios colectivos.
Las diferencias provocaron que empresarios y sindicatos frenaran las conversaciones para actualizar acuerdos laborales vencidos, pese a las intimaciones que la Secretaría de Trabajo había enviado a comienzos de junio.
Qué cambió el Gobierno
Uno de los principales puntos de conflicto estaba relacionado con el límite del 2 por ciento para las cuotas solidarias.
La reglamentación había establecido que ese porcentaje se calcularía sobre el salario básico convencional, mientras que la ley hacía referencia a las remuneraciones de los trabajadores. Para los sindicatos, esa diferencia reducía considerablemente la base sobre la cual se calculaban los aportes.
El decreto 612 modificó ese criterio y determinó que para calcular el límite también deberán contemplarse las sumas remunerativas normales y habituales que el trabajador percibe mensualmente y que tienen origen en el convenio colectivo.
De esta manera, además del salario básico podrán computarse otros conceptos remunerativos fijos para determinar el aporte, aunque se mantiene el límite del 2 por ciento.
La nueva normativa también excluyó de ese tope a determinados aportes y contribuciones patronales destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales.
Se trata de recursos considerados relevantes para el financiamiento de las estructuras sindicales y que habían quedado alcanzados por las restricciones establecidas en la reglamentación original.
Unos 800 convenios entran en discusión
Con las modificaciones, las negociaciones comenzaron a reactivarse y distintos sectores iniciaron consultas para adecuar sus convenios a la nueva legislación.
Aunque todavía no se presentó formalmente ningún convenio actualizado ante la Secretaría de Trabajo, representantes de distintas actividades ya manifestaron su intención de avanzar.
El proceso, sin embargo, podría extenderse durante varios meses debido a que se trata de acuerdos que regulan las relaciones laborales durante períodos prolongados y requieren negociaciones entre empresas, cámaras y sindicatos.
Entre los sectores que ya analizan modificaciones aparece la actividad petrolera, donde comenzaron las conversaciones sobre posibles cambios en los convenios vigentes.
También existen negociaciones en Comercio, entre el sindicato encabezado por Armando Cavalieri y las cámaras empresariales. En este caso, las conversaciones enfrentan diferencias particularmente con el sector supermercadista.
Cambios en los aportes sindicales
Otro de los efectos de la reforma es la adecuación de las cuotas solidarias al límite establecido por la nueva legislación.
Uno de los casos bajo análisis es el del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), cuyo aporte equivalía al 4 por ciento de la remuneración bruta.
La alternativa que se analiza consiste en establecer el límite del 2 por ciento para trabajadores no afiliados, mientras que el descuento del 4 por ciento quedaría como cuota correspondiente a quienes estén afiliados al sindicato.
El Sindicato de Camioneros, conducido por Hugo Moyano, también mantiene negociaciones reservadas para revisar sus aportes.
Por su parte, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) ya había avanzado antes de la publicación del decreto 612 en una adecuación al límite del 2 por ciento para las cuotas solidarias.
Convenios por empresa y nuevas modalidades laborales
El Gobierno también observa una tendencia hacia la negociación de convenios colectivos por empresa, especialmente entre compañías de reciente creación que buscan acuerdos específicos con los sindicatos de cada actividad.
La rediscusión de los convenios podría, además, ampliar la implementación de algunas de las herramientas incorporadas por la Ley de Modernización Laboral.
Entre ellas aparece el denominado “salario dinámico”, que permite incorporar componentes variables vinculados con productividad u otros criterios establecidos mediante negociación colectiva.
Otra herramienta es el banco de horas, que permite compensar períodos de mayor carga laboral con jornadas de menor duración o descansos, de acuerdo con las condiciones pactadas.
Este mecanismo ya fue incorporado en un acuerdo de la empresa Mirgor con aval de Smata.
Con la reactivación de las negociaciones, el Gobierno espera ahora que la actualización de los cerca de 800 convenios colectivos permita trasladar parte de las modificaciones introducidas por la reforma laboral a las condiciones concretas de trabajo de diferentes actividades.