El candidato del progresismo colombiano, Iván Cepeda, se consolidó al frente de las encuestas a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales en Colombia y alimenta las expectativas del oficialismo de alcanzar una victoria histórica.
Según el último relevamiento de la consultora Invamer previo a la veda electoral, Cepeda alcanza una intención de voto del 44,6 por ciento y amplía diferencias frente a sus principales rivales.
El dirigente del Pacto Histórico aparece además fortalecido en los escenarios de eventual segunda vuelta, donde lograría imponerse tanto frente al outsider Abelardo De la Espriella como ante la candidata uribista Paloma Valencia.
De acuerdo con la encuesta, De la Espriella se ubica en segundo lugar con 31,6 por ciento de intención de voto, mientras que Valencia cae al 14 por ciento, en un escenario que profundiza la fragmentación del espacio de derecha.
En paralelo, la denominada “tercera vía” continúa perdiendo peso electoral. Sergio Fajardo registra apenas 2,4 por ciento y Claudia López 2,2 por ciento, cifras que reflejan la dificultad de consolidar una alternativa por fuera de la polarización entre petrismo y antipetrismo.
Uno de los datos que más atención genera dentro del oficialismo es que Cepeda también logra sostener ventajas en los escenarios de balotaje, algo que otras encuestas venían mostrando más ajustado frente a candidatos conservadores.
El estudio de Invamer señala que el candidato progresista aventajaría por más de siete puntos a De la Espriella y por ocho puntos a Paloma Valencia en una eventual segunda vuelta.
La encuesta también refleja un país profundamente dividido. Ante la consulta sobre si votarían a un candidato cercano o contrario al gobierno de Gustavo Petro, el 47,9 por ciento respondió que apoyaría una continuidad del oficialismo, mientras que el 48,4 por ciento optaría por una alternativa opositora.
En cuanto a la imagen presidencial, la desaprobación de Petro subió al 50,4 por ciento y la aprobación cayó al 45,8 por ciento, en medio de un escenario atravesado por la inseguridad y las dificultades económicas.
La seguridad aparece como la principal preocupación de los colombianos, con el 40,8 por ciento de las respuestas, el nivel más alto desde 2017. Además, una amplia mayoría considera que la política de “paz total” impulsada por el Gobierno no muestra resultados positivos.
Según el relevamiento, el 62,1 por ciento cree que la estrategia de paz va por mal camino, mientras que el 73,8 por ciento considera que el Estado perdió control territorial frente a grupos armados.