Cada 25 de junio se conmemora el Día de la Gente de Mar, una fecha impulsada por la Organización Marítima Internacional (OMI) para reconocer el trabajo de millones de personas que desempeñan tareas a bordo de embarcaciones y que resultan fundamentales para el comercio internacional, constató AIM.
La celebración fue establecida en 2010 durante una conferencia internacional realizada en Manila y desde entonces busca visibilizar la contribución de marinos y marinas a la economía mundial, muchas veces lejos de sus hogares y enfrentando condiciones complejas de trabajo.
El lema 2026
La campaña de este año lleva por lema "Transportando el comercio mundial. Cargando con los riesgos" ("Carrying world trade. Carrying the risks"), una consigna que pone el foco en las dificultades, presiones y peligros que afronta la gente de mar, especialmente en zonas de conflicto o de alto riesgo.
La OMI destacó que, aunque la labor de estos trabajadores suele pasar desapercibida para gran parte de la población, son quienes permiten que alimentos, medicamentos, combustibles, insumos industriales y miles de productos lleguen diariamente a distintos puntos del planeta.
Un trabajo esencial para la vida cotidiana
Se estima que cerca del 80 por ciento del comercio mundial se transporta por vía marítima. Desde contenedores con productos tecnológicos hasta granos, vehículos o materiales de construcción, gran parte de lo que se consume diariamente recorrió miles de kilómetros por mar antes de llegar a destino.
Sin embargo, detrás de esa actividad existen desafíos importantes. La gente de mar suele pasar largos períodos lejos de sus familias, trabaja en condiciones climáticas adversas y enfrenta riesgos vinculados a la navegación, la seguridad y la salud física y mental.
Una fecha para reconocer y agradecer
Además de destacar el rol estratégico del transporte marítimo, la jornada busca promover mejores condiciones laborales, seguridad a bordo y bienestar para quienes desarrollan su vida profesional en el mar.
La campaña internacional invita este año a gobiernos, empresas, sindicatos y ciudadanos a reconocer el esfuerzo y los sacrificios de quienes hacen posible que el comercio global continúe funcionando, aun en contextos difíciles.
Dato curioso: aunque muchas veces no se perciba, buena parte de los productos que llegan a supermercados, farmacias, industrias y comercios recorrieron parte de su trayecto en barcos mercantes, lo que convierte a la gente de mar en un eslabón indispensable de la economía mundial.