Ante el aumento de los flujos migratorios en el mundo, en el año 2.000 la Asamblea General de la ONU proclamó el 18 de diciembre como el Día Internacional del Migrante, con la finalidad de impulsar el intercambio de experiencias y oportunidades de colaboración por parte de los países y regiones, ante las dificultades de la migración internacional. El tema de este año es: “Mi gran historia: culturas y desarrollo”, constató AIM.
Con la creación de esta efeméride se pretende visibilizar los retos, dificultades y adversidades que deben afrontar los migrantes en el mundo, así como efectuar un llamamiento a las naciones del mundo para contribuir a que la migración sea un proceso seguro, regular y digno.
Origen del Día del Migrante
Uno de los principales antecedentes en la creación de esta efeméride radica en la adopción de la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 1990.
En 2016 se generó un paso importante para la migración, ya que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó un conjunto de medidas que se concretaron en la Declaración de Nueva York sobre Refugiados y Migrantes. Esta declaración reconoce la labor positiva de los migrantes y se compromete a proteger su seguridad, dignidad, libertad y derechos humanos de los migrantes.
Tema 2025
El tema de este año, “Mi gran historia: culturas y desarrollo”, destaca el hecho de cómo la movilidad humana impulsa el crecimiento, enriquece a las sociedades, y ayuda a las comunidades a conectar, a adaptarse y a apoyarse mutuamente. En 2025 este mensaje es más urgente que nunca porque la migración sigue dando forma a las economías, a las comunidades y al desarrollo mundial.
La migración es una fuerza que define nuestro siglo. Se proyecta que las remesas a países de bajos y medianos ingresos alcanzarán la cifra récord de 685.000 millones de dólares EE.UU. Los migrantes son centrales para abordar la escasez de mano de obra, impulsar la innovación y apoyar la estabilidad demográfica. Pero todas estas contribuciones se pueden maximizar solamente cuando la migración es segura, ordenada y gobernada con responsabilidad.
La migración bien gestionada constituye un bien estratégico: fortalece la resiliencia, impulsa la prosperidad y apoya la cohesión social. Desde la documentación hasta el reconocimiento de capacidades hasta la reintegración y el retorno digno, los sistemas efectivos garantizan que los migrantes puedan encontrar estabilidad, apoyar a sus familias, y desarrollar nuevos futuros, mientras ayudan a las comunidades a adaptarse y prosperar.
En este Día Internacional del Migrante la OIM reclama políticas más inteligentes, una cooperación más sólida y un renovado compromiso para lograr que la migración funcione para todos. Porque todo viaje de un migrante es una historia de resiliencia y posibilidad, y porque cuando a la migración se la maneja bien, cada historia personal se convierte en parte de una historia mayor que enriquece a las culturas, fortalece el desarrollo y nos beneficia a todos. Esta es la idea central del tema del 2025: “Mi gran historia”, no es solamente la historia de un migrante, es nuestra historia compartida de cómo la movilidad puede perfilar un futuro mucho más justo y sostenible.
¿Por qué se produce la migración?
La migración humana está referida a los procesos de migración voluntaria o forzada de personas de su país de origen o residencia, de manera permanente o temporal.
El principal motivo de la migración es la posibilidad de mejorar la calidad de vida para los migrantes y sus familias, así como superar las desigualdades económicas, sociales y demográficas de sus países de origen:
Hambre.
Desempleo.
Conflictos bélicos.
Persecuciones por motivos políticos, ideológicos o religiosos.
Cambios climáticos y catástrofes naturales.
También influye el hecho de que los países más desarrollados requieren de mano de obra que difícilmente pueden cubrir con residentes locales. Se requiere la presencia de inmigrantes que puedan realizar cierto tipo de tareas, con una baja remuneración y sin beneficios adicionales en la mayoría de los casos.
Al aumentar la población activa y el número de consumidores y aportar su capacidad empresarial, los migrantes impulsan el crecimiento económico en los países de acogida.
Por otra parte, los avances tecnológicos, de infraestructura y alta movilidad de capitales de las naciones han impulsado los procesos migratorios.
Paradójicamente, las políticas migratorias restrictivas impuestas por los países aunado a las manifestaciones de xenofobia han limitado tales procesos, contribuyendo al incremento del fenómeno social de las "personas ilegales" o "sin papeles".
En la actualidad, los esfuerzos se centran en la cooperación internacional para la protección de los derechos humanos de los migrantes, así como fomentar el desarrollo y la sostenibilidad de las naciones.
Datos sobre la migración
En 2019 el número de migrantes alcanzó la cifra de 272 millones, 51 millones más que en el año 2000.
Existen aproximadamente 68 millones de personas desplazadas por la fuerza, entre los que se incluyen 25 millones de refugiados, 3 millones de solicitantes de asilo y más de 40 millones de desplazados internos.
En 2018, cerca de 3.400 migrantes y refugiados han perdido la vida en todo el mundo.
Se estima que hay 36,1 millones de niños migrantes.
Por continentes, Asia acoge el 31 por ciento de la población de migrantes internacionales, Europa el 30 por ciento, las Américas acogen el 26 por ciento, África el 10 por ciento y Oceanía, el 3 por ciento.
Migración con dignidad
La migración como proceso promueve la dignidad, ofreciendo a las personas que hayan tomado la decisión de migrar de manera voluntaria o por una causa de fuerza mayor la posibilidad de protegerse, liberarse o ponerse a salvo de situaciones y circunstancias externas que atenten contra su integridad.
Se debe establecer como prioridad dignificar la migración, ofreciendo un trato digno y respetuoso a los migrantes sin discriminación alguna, con respeto a la diversidad y la inclusión social.
Puedes leer las historias de algunos de estos migrantes que con dignidad abandonaron sus países de origen, en la página web de la Organización Internacional para las Migraciones.