El grupo estuvo compuesto por 84 hombres, 19 mujeres y un menor de edad, y su devolución se llevó a cabo “como parte de los acuerdos migratorios” entre Washington y el régimen de Miguel Díaz-Canel.
Estados Unidos deportó a 104 migrantes cubanos en un vuelo que aterrizó en La Habana, siendo la primera operación de este tipo anunciada desde que Donald Trump asumió su segundo mandato. El grupo incluía 84 hombres, 19 mujeres y un menor de edad, y la devolución se realizó en el marco de los acuerdos migratorios bilaterales entre ambos países.
El régimen cubano informó que el 23 de enero se realizó otra deportación desde EEUU que no había sido divulgada previamente. Con esta nueva operación, en 2025 se han registrado 11 vuelos de repatriación desde distintos países, con un total de 296 personas devueltas a la isla. Además, tres de los migrantes deportados están bajo investigación o fueron detenidos por salir ilegalmente de Cuba mientras cumplían libertad condicional.
Desde abril de 2023, Washington y La Habana reanudaron los vuelos de deportación para personas consideradas “inadmisibles” tras ser retenidas en la frontera con México. El aumento de las deportaciones ocurre en un contexto de mayor control migratorio por parte de Estados Unidos, que busca frenar el flujo de migrantes en la frontera sur.
En el año fiscal 2024, 217.615 cubanos ingresaron a Estados Unidos, y en octubre de 2024 se registraron 8.261 nuevos casos. En los últimos cuatro años, más de 860.000 cubanos han migrado a EEUU, lo que representa una de las mayores olas migratorias en la historia reciente de Cuba.
La crisis económica en la isla, caracterizada por la escasez de alimentos, medicinas y combustible, inflación descontrolada y apagones prolongados, ha impulsado a miles de cubanos a emigrar. Ante este escenario, las autoridades cubanas han solicitado cooperación con Estados Unidos para garantizar una migración ordenada, mientras los vuelos de repatriación continúan en medio del endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses.