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Incendios forestales en Francia y España dejaron un muerto y más de 300.000 evacuados

Las autoridades francesas y españolas emitieron nuevas órdenes de evacuación durante la noche del sábado, lo que elevó a 300.000 el número total de personas desplazadas.

En la región francesa de Gironda, otras 55.000 personas fueron evacuadas de distintas localidades cercanas a Burdeos. De esta manera, el total de habitantes que tuvieron que abandonar sus hogares en esa zona superó los 220.000, según informaron las autoridades.

Al menos 68 bomberos resultaron heridos mientras combatían las llamas.

En España, también fueron evacuadas algunas localidades ubicadas mucho más al oeste que las demás zonas afectadas, de acuerdo con el Ministerio del Interior del país. No se precisó cuántas personas participaron de ese operativo, aunque la emisora pública Rtve informó durante la mañana de este domingo que más de 100.000 habitantes habían sido evacuados hasta ese momento debido a los incendios forestales.

Mientras tanto, en la región francesa de Las Landas, unos 3.000 residentes pudieron regresar a algunos barrios de la ciudad de Biscarrosse, según comunicaron las autoridades estatales a través de X.

El sábado, las autoridades españolas confirmaron la muerte de una persona en la localidad de Manises, Valencia, como consecuencia de los incendios registrados en la zona.

“Lamentablemente, el incendio se ha cobrado la vida de una persona. El Ayuntamiento de Manises decreta dos días de luto oficial, mañana y el lunes, como muestra de agradecimiento a Bomberos, Protección Civil, Policía y Guardia Civil”, informó el Ayuntamiento de Manises en una publicación en X.

Las autoridades detallaron que la propagación del fuego en esa localidad, ubicada en la costa este de España, comenzó durante el mediodía del sábado, hora local, y fue muy rápida debido a las condiciones meteorológicas adversas, con vientos de entre 20 y 35 kilómetros por hora, según un comunicado publicado esa tarde.

En la capital española se realizaron nuevas evacuaciones durante el sábado y los bomberos trabajaban para evitar que dos incendios cercanos a Madrid se unieran.

Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, afirmó ese sábado que las llamas afectaban a 50.000 personas en la región. Ya eran diez los municipios evacuados y otros cuatro permanecían confinados, además de al menos diez carreteras cortadas.

Según el Ministerio del Interior español, cerca de 30.000 personas habían sido evacuadas en toda la Comunidad de Madrid. Los equipos de emergencia esperaban controlar el incendio lo antes posible.

Al referirse a la situación, Ayuso sostuvo que se trataba de un escenario “totalmente inédito, nunca visto” en el país y advirtió que las condiciones podían agravarse.

“Nos lleva a temer situaciones mucho peores en las próximas horas”, señaló.

“Todos los medios de la región están trabajando sin descanso”, aseguró Ayuso, quien además pidió “comprensión y paciencia” a la ciudadanía durante una conferencia de prensa ofrecida desde la localidad madrileña de Cenicientos.

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, visitó el sábado la zona afectada por los incendios y señaló que “tenemos una ventana de oportunidad este fin de semana” para combatir las llamas.

En la localidad de Navas del Rey, en la Comunidad de Madrid, el humo era visible desde las afueras, como evidencia del avance del fuego que desde el jueves arrasaba las zonas montañosas de la región y ya había calcinado miles de hectáreas.

La localidad permanecía desierta después del paso de las llamas el viernes, que obligó a las autoridades a evacuar a toda la población hasta nuevo aviso.

Los daños podían observarse en varios tramos de la entrada a la localidad, donde la vegetación carbonizada bordeaba la carretera y el suelo se había vuelto negro.

La etapa final del Tour de Francia de este año fue acortada debido a los esfuerzos desplegados para combatir los incendios forestales en el suroeste del país, según informaron los organizadores.

Las autoridades francesas evacuaron el sábado a miles de personas de las zonas periféricas de Burdeos, la sexta ciudad más grande del país, un día después de enviar embarcaciones para ayudar a rescatar habitantes de la cercana península de Cap Ferret, un reconocido destino turístico.

Más de 167.000 personas habían sido evacuadas en esa zona, mientras que otras 31.000 recibieron la orden de abandonar sus hogares en la región vecina de Las Landas.

Las autoridades francesas desplegaron un enorme avión militar de carga adaptado para lanzar grandes cantidades de retardante de llama desde el aire, con el objetivo de reforzar las tareas de extinción.

En otras zonas de Europa, que lleva varias semanas atravesando olas de calor intensas impulsadas por el cambio climático, también se registraron importantes incendios forestales en Escocia e Italia.

El mes pasado, Francia y Alemania registraron los días más calurosos de su historia. Europa es el continente que se calienta con mayor rapidez en el mundo, con temperaturas que aumentan a un ritmo superior al doble del promedio global.

Decenas de incendios forestales continuaban activos en Sicilia y las autoridades italianas movilizaron a miles de soldados, según informó la cadena pública Rai.

No obstante, la mayoría de los 344 incendios reportados el miércoles ya habían sido extinguidos, indicó la emisora. Además, durante el último día se registraron más de 160 incendios forestales en Calabria.

El canciller de Alemania anunció ayuda para las regiones francesas afectadas por los incendios forestales, mientras que medios españoles informaron que equipos de Grecia, Italia y Portugal colaboraban en la lucha contra las llamas.

Miles de personas huyeron de sus hogares

En este contexto, cientos de miles de personas abandonaron sus hogares tanto en Francia como en España, muchas veces durante la noche, después de recibir alertas de emergencia por mensaje de texto con la orden de evacuar.

“Todos estamos muy angustiados por la situación. Acabamos de salir de casa a toda prisa”, declaró a la agencia Reuters Vivien Molina, una estudiante de Ciencias Ambientales de 19 años, mientras esperaba en medio del tránsito tras dejar su vivienda en Saint-Aubin-de-Médoc.

“Vamos con nuestros padres en dos coches y nos dirigimos hacia L’Espar porque, al parecer, hay demasiada gente en las carreteras por allí y estamos todos muy nerviosos”, agregó.

Para otra persona evacuada de la localidad cercana de Saint-Jean-d’Illac, la posibilidad de abandonar su hogar generaba el temor de no volver a encontrarlo.

“Ayer, cuando salí de casa, temía no volver a encontrarla, aunque el incendio aún no había comenzado”, dijo a Reuters Olivia Correia Pereira, de 51 años. “Pero existe esa sensación: los recuerdos lo son todo, y lo pierdes todo”.

Las autoridades francesas ordenaron nuevas evacuaciones en varias localidades del departamento de Gironda durante la noche del sábado.

Una alerta enviada a los teléfonos celulares de Francia indicó a los habitantes de al menos cinco localidades que debían evacuar hacia Burdeos, donde miles de personas se refugiaban mientras avanzaban los incendios forestales.

Cientos de miles de personas fueron desplazadas en Gironda y en el departamento vecino de Las Landas.

Horas antes, durante el sábado, las autoridades habían informado que alrededor de 30 incendios ardían simultáneamente en el suroeste de Francia y que miles de integrantes de los equipos de emergencia habían sido desplegados para combatirlos.

Francia y España esperan más calor y no se prevén lluvias

Las temperaturas en Francia y España no mostraban señales de disminuir y se mantenían estables durante este domingo. Los meteorólogos locales esperaban que alcanzaran hasta 42 grados Celsius durante la semana siguiente.

Los pronósticos indicaban que no habría lluvias en las regiones españolas de Ávila y Madrid ni en la región francesa de Gironda, afectadas por los incendios forestales durante los últimos días.

En Madrid, los especialistas preveían máximas de 31 grados para ese día, similares a las del sábado, con cielos despejados y soleados.

Se esperaba que las temperaturas aumentaran durante los días siguientes y alcanzaran los 39 grados el miércoles. Las velocidades del viento podían llegar hasta los 20 kilómetros por hora.

No se esperaban lluvias hasta el jueves, cuando existía solamente un cinco por ciento de probabilidad, según la Agencia Estatal de Meteorología de España (Aemet).

En Ávila, las temperaturas máximas previstas eran de 27 grados para ese domingo y aumentarían hasta los 35 grados durante el martes y el miércoles.

Se pronosticaba que las velocidades del viento alcanzaran hasta los 15 kilómetros por hora durante el domingo, mientras que las probabilidades de lluvia coincidían con las de Madrid.

En Burdeos, se esperaban máximas de 27 grados, cielos despejados y algunas nubes ocasionales durante el domingo, según el pronóstico oficial de Météo-France.

Los vientos podían alcanzar hasta los 20 kilómetros por hora y existía un cero por ciento de probabilidad de lluvia. Según el sitio web, se esperaba que las temperaturas subieran hasta los 42 grados el miércoles.

La crisis climática como un factor determinante

Los incendios forestales estaban siendo alimentados por olas de calor récord provocadas por el cambio climático, que convirtieron el paisaje en un verdadero polvorín.

La crisis climática genera condiciones más cálidas y secas, lo que favorece temporadas de incendios más intensas al resecar el paisaje y agotar el agua de los ríos, los lagos y los suelos.

Las olas de calor récord, también conocidas como “domos de calor”, que afectaron a Europa a comienzos de este verano habrían sido “prácticamente imposibles” sin una crisis climática causada por la actividad humana, según un análisis de World Weather Attribution.

Los domos de calor son extensas áreas de alta presión que actúan como una tapa en la atmósfera, atrapan el calor e impiden la formación de nubes y precipitaciones mediante el descenso del aire.

Este fenómeno provocó miles de muertes adicionales solamente en Europa.

Europa es el continente que se calienta con mayor rapidez en el mundo y experimentó un aumento de las temperaturas que duplica el promedio global desde la década de 1980, según el Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea.

“El cambio climático es una amenaza actual y será cada vez más difícil ignorarlo a medida que aumenten sus impactos”, afirmó Zachary Labe, científico climático de Climate Central, un grupo de investigación sin fines de lucro.

“La quema de combustibles fósiles ya está teniendo un impacto claro y significativo en las comunidades, y no tenemos que esperar hasta 2050 o 2100 para ver las consecuencias”, agregó.

El invierno húmedo de Europa pudo favorecer los incendios del verano

Un invierno anormalmente húmedo en Europa, con lluvias persistentes y tormentas frecuentes durante enero y febrero, probablemente también haya influido en los incendios forestales.

La elevada humedad del invierno habría estimulado el crecimiento de pastos, matorrales y otro tipo de vegetación.

Posteriormente, las temperaturas alcanzaron niveles récord en Europa occidental durante mayo, justo cuando las precipitaciones disminuyeron drásticamente en Francia y España, lo que provocó una sequía.

Como las lluvias se interrumpieron al mismo tiempo que aumentaron las temperaturas, los suelos húmedos se secaron a una velocidad sin precedentes.

Este fenómeno suele denominarse “sequía repentina”, debido a que se instala con gran rapidez.

Las investigaciones muestran que el efecto de calentamiento provocado por la contaminación climática aumentó significativamente la frecuencia y la extensión de las sequías repentinas en Europa.

La atmósfera más caliente funciona como una esponja seca que absorbe rápidamente la humedad del suelo y genera la sequía que alimenta los incendios forestales.

La cosecha de vino de Burdeos permanece a salvo por el momento

Mientras los incendios forestales avanzaban al oeste de Burdeos, una de las regiones vitivinícolas más reconocidas de Francia, aficionados al vino de distintos países se comunicaron con la experta Nicolle Croft para expresar su preocupación por el destino de la cosecha de 2026.

“Mucha gente me está contactando de todo el mundo al escuchar todas estas historias terribles, pero en realidad los viñedos no están afectados en este momento”, afirmó Croft, guía turística radicada en Burdeos, en declaraciones a CNN.

“Pero todos estamos muy consternados porque hay personas perdiendo sus hogares”, agregó.

Croft explicó que, en esta época del año, las uvas todavía no tienen el tamaño suficiente para absorber el humo de los incendios forestales, un fenómeno conocido en la elaboración del vino como “contaminación por humo”.

“No comenzaremos la cosecha hasta principios de septiembre”, señaló Croft, “así que todavía hay tiempo”.

El doctor Phil Crews, enólogo y químico de la Universidad de California en Santa Cruz, explicó que las uvas inmaduras no son tan vulnerables a la contaminación por humo.

Las uvas jóvenes carecen de los azúcares que normalmente se unirían a los fenoles de sabor amargo presentes en el humo de los incendios.

“Si no tienes los azúcares en la pulpa de las uvas”, afirmó Crews, “no tienes el problema”.

Fuente: CNN

incendios forestales españa Francia

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