El organismo internacional manifestó su preocupación por el impacto ambiental de la terminal petrolera de Punta Colorada y solicitó información sobre los riesgos para el ecosistema marino.
La Unesco, a través de su Comité de Patrimonio Mundial, reclamó al Gobierno argentino que detenga los trabajos en la terminal petrolera de Punta Colorada hasta contar con una evaluación ambiental que permita determinar el impacto del proyecto. El organismo expresó su preocupación por los posibles efectos sobre la Península Valdés y fijó el uno de febrero de 2027 como fecha límite para recibir la documentación pendiente.
El proyecto para construir la terminal del oleoducto de Vaca Muerta en el Golfo San Matías enfrenta un nuevo revés. La Unesco solicitó este viernes al Estado argentino que interrumpa las obras que se desarrollan en el lugar y presente con carácter urgente información complementaria sobre los posibles impactos ambientales de la iniciativa.
El pedido quedó establecido en un documento difundido durante la 48ª sesión del Comité del Patrimonio Mundial, que se realiza en Busan, Corea del Sur. Allí, el organismo reclamó a la Argentina que suspenda los trabajos vinculados con el proyecto hasta que la evaluación ambiental solicitada sea presentada ante el Centro del Patrimonio Mundial.
La preocupación de la Unesco se relaciona con la ubicación de la terminal petrolera de Punta Colorada, sobre la costa del Golfo San Matías y a unos 30 kilómetros de la Península Valdés, sitio reconocido como Patrimonio Mundial y área protegida de la provincia.
En diciembre de 2024, YPF comenzó la construcción del oleoducto de 437 kilómetros, una obra destinada a transportar el petróleo extraído de Vaca Muerta hasta la costa patagónica para su posterior exportación.
Preocupación por el impacto ambiental
La iniciativa generó cuestionamientos desde sus comienzos, debido a que el Golfo San Matías había sido declarado área protegida por ley. Esa normativa fue modificada en septiembre de 2022, durante el gobierno de Alberto Fernández, para permitir el desarrollo del proyecto.
La discusión también incorporó voces de diferentes sectores. En agosto del año pasado, el obispo de Rawson, Roberto Álvarez, envió una carta al gobernador de Chubut, Ignacio Torres, en la que transmitió las preocupaciones expresadas por ciudadanos y organizaciones ambientalistas.
Ahora, la Unesco volvió a manifestar su inquietud por el proyecto Vaca Muerta Sur (Vmos). Según indicó, existen riesgos relacionados con el traslado de combustibles fósiles mediante una terminal portuaria ubicada en el Golfo San Matías.
Además, el organismo estableció el uno de febrero de 2027 como fecha límite para que la Argentina entregue la información pendiente.
En el documento, el Comité también expresó su preocupación porque las obras preliminares de la terminal ya se encuentran en marcha y porque, según los informes recibidos, la exportación de petróleo podría comenzar durante 2026.
La Unesco ya había solicitado en cuatro oportunidades información adicional al Estado argentino sobre el proyecto, cuya terminal de salida estará ubicada en Punta Colorada. En esos pedidos, el organismo advirtió sobre el riesgo potencial de provocar un daño irreversible al Valor Universal Excepcional (VUE) de la Península Valdés.
Los cuestionamientos de la Unesco
Entre los principales puntos señalados por el organismo se encuentra la falta de un proceso participativo considerado adecuado para elaborar la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). La preocupación se concentra en los posibles efectos de la actividad sobre la fauna marina, el riesgo de colisiones con cetáceos, la contaminación acústica submarina y eventuales derrames de petróleo.
Después de los reiterados pedidos, el Gobierno argentino presentó finalmente, el 15 de diciembre de 2025, una evaluación ambiental ante el Centro del Patrimonio Mundial. El documento incluía medidas de mitigación y gestión ambiental previstas para las diferentes etapas del proyecto, además de mecanismos de monitoreo y control.
Sin embargo, para la Unesco todavía existen dudas sobre el alcance de esa evaluación. El organismo consideró que no está suficientemente claro si se analizaron de manera adecuada todos los posibles impactos del proyecto ni si las medidas propuestas permiten garantizar que no se producirán efectos negativos.
También indicó que la información disponible es limitada respecto de la forma en que se gestionarían eventuales incidentes durante la etapa operativa de la terminal.
Otro de los aspectos que genera preocupación es la división de responsabilidades entre las diferentes jurisdicciones provinciales involucradas, particularmente Río Negro y Chubut, lo que, según la Unesco, podría dificultar la gestión de los riesgos ambientales.
De esta manera, el Comité de Patrimonio Mundial volvió a centrar su atención en el proyecto y reiteró su preocupación por los riesgos potenciales que podría provocar el oleoducto Vaca Muerta Sur en la zona.
El antecedente de la Uicn
El reclamo de la Unesco se suma a una advertencia realizada el año pasado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Uicn), una de las principales redes ambientales del mundo.
En octubre de 2025, durante el Congreso Mundial de la Naturaleza realizado en Abu Dabi, la organización solicitó al Gobierno argentino y a la provincia de Río Negro que recuperaran el nivel de protección ambiental del Golfo San Matías y suspendieran los proyectos que pudieran poner en riesgo su biodiversidad.
En aquella resolución, la Uicn reclamó derogar las normas que redujeron el nivel de protección del área y pidió restablecer las condiciones fijadas por la Ley 3308.
La organización también cuestionó la modificación realizada en 2022, al considerar que fue impulsada de manera “inconsulta, apresurada y regresiva” y que dejó expuesta la integridad ambiental del Golfo San Matías frente a los proyectos previstos para la región.
Fuente: A24