Un terremoto de magnitud 3,9 en la escala de Richter, golpeó ayer las inmediaciones del volcán Etna, en Linguaglossa, Sicilia y provocó daños en la carretera Mareneve. "La nube del Etna no nos afectó en Leonforte, y, en su mayor parte, ya ha pasado también por encima de Catania", confirmó a AIM Enzo Barcellona, vecino de esa localidad siciliana hermanada con Paraná.
En el entorno del volcán, las restricciones viales dejaron sin circulación ordinaria los accesos al Etna Norte y limitaron el paso a vehículos autorizados.
En diálogo con esta Agencia, Barcellona explicó que "de momento, todo va bien. La nube del Etna no nos afectó aquí y, en su mayor parte, ya ha pasado también por encima de Catania".
El ciudadano de Leonforte, localidad hermanada con Paraná mediante la firma del convenio de hermandad y cooperación, que se firmó el 11 de enero de 1991 entre el entonces jefe comunal Mario Moine y quien era su par de Leonforte, Giuseppe Bonanno, indicó que "parece que el volcán se ha calmado. Nos enteramos de lo de los terremotos; por desgracia, la naturaleza no se puede controlar".
El temblor se registró ayer a las 12:24, con un epicentro cerca de Linguaglossa y un hipocentro situado a apenas un kilómetro de profundidad. Esa escasa profundidad hizo que el movimiento se percibiera con claridad en el área próxima al volcán.
La sacudida dejó grietas en la carretera Mareneve y causó desprendimientos de material en uno de los principales accesos de la ladera norte del Etna. Las autoridades locales interrumpieron la circulación en el tramo afectado y desplegaron a los equipos de Protección Civil, personal forestal y técnicos municipales para inspeccionar el terreno.
El sismo se produjo en una jornada en la que la actividad del Etna mostró cambios respecto de los días previos. Durante la mañana terminó la fase explosiva del cráter Vorágine, que dejó de emitir fuentes de lava y ceniza.
Poco después, el cráter Noreste registró una breve emisión de ceniza, mientras los valores del tremor volcánico descendieron hasta niveles medios y bajos.
El episodio sísmico quedó vinculado a la reactivación de la falla de Pernicana, una estructura volcano-tectónica del flanco noreste del volcán. El movimiento no dio paso, hasta el momento, a una secuencia de nuevos temblores, aunque alteró la situación en los accesos al macizo y obligó a reforzar las medidas de prevención en la zona.
La situación también tuvo efectos sobre la movilidad en la región. El aeropuerto de Catania reanudó sus operaciones durante la tarde, aunque varios vuelos continuaron cancelados o desviados a otros aeropuertos de Sicilia.
En el entorno del volcán, las restricciones viales dejaron sin circulación ordinaria los accesos al Etna Norte y limitaron el paso a vehículos autorizados.
El sismo registrado en las inmediaciones del Etna se produjo en un contexto de actividad sísmica constante en distintas regiones del mundo. En los últimos días se reportaron movimientos de actividad considerable en Colombia y también en Indonesia, un país atravesado de forma frecuente por este tipo de fenómenos, mientras que Venezuela también ha registrado fuertes episodios de este tipo en los últimos meses.