La llegada del crucero MV Hondius al puerto de Tenerife puso fin a semanas de incertidumbre en altamar, pero abrió una nueva etapa de alarma sanitaria internacional por el brote de hantavirus que dejó al menos tres muertos y varios contagios entre pasajeros y tripulantes.
El operativo de evacuación comenzó este domingo bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria. Las autoridades desplegaron ambulancias, personal con elementos de protección y protocolos especiales para el descenso de los pasajeros, que ahora deberán cumplir cuarentenas y aislamientos preventivos en distintos países.
El brote se originó tras la salida del barco desde Ushuaia y obligó a activar un operativo coordinado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), junto a organismos sanitarios europeos y autoridades de distintos países. En total, ocho personas fueron afectadas y tres fallecieron durante el viaje.
La situación generó preocupación internacional debido a la complejidad para reconstruir la cadena de contagios y localizar a pasajeros que abandonaron la embarcación antes de que se declarara oficialmente el brote. Según trascendió, al menos 29 personas descendieron del crucero en distintas escalas del Atlántico sur y ahora son buscadas por autoridades sanitarias internacionales.
El primer caso fatal fue el de un ciudadano neerlandés que comenzó con síntomas luego de recorrer Argentina, Chile y Uruguay. Posteriormente murieron su esposa y una pasajera alemana. Además, una azafata que mantuvo contacto con una de las víctimas también desarrolló síntomas y permanece aislada en España.
Las autoridades sanitarias internacionales intentan contener posibles contagios secundarios mientras avanzan los controles epidemiológicos. Distintos pasajeros fueron trasladados a hospitales y centros de aislamiento en España, Alemania, Países Bajos, Sudáfrica y Estados Unidos. Incluso se confirmó un caso sospechoso en un pasajero británico que permanecía en la isla Tristán de Acuña, donde intervino un operativo militar especial.
Desde la OMS buscaron llevar tranquilidad y descartaron, por el momento, un escenario comparable al Covid-19. Sin embargo, el despliegue sanitario global y la dimensión internacional del operativo reflejan la preocupación que generó el episodio.