Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió el suroeste de Japón y dejó un saldo provisorio de al menos 13 personas fallecidas, un centenar de heridos y alrededor de 30 desaparecidos. El sismo afectó principalmente a la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, donde continúan las tareas de rescate entre los escombros.
Las autoridades japonesas informaron que el movimiento sísmico se produjo este martes alrededor de las 16:30 (hora local) y provocó importantes daños en infraestructura, cortes de energía y evacuaciones masivas.
Búsqueda de sobrevivientes
Según informó la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, los equipos de emergencia continúan buscando desaparecidos en el centro comercial Aeon Mall, que colapsó durante el terremoto en el municipio de Kashima, y en una fábrica de papel donde se derrumbó una chimenea.
Además, se registró el descarrilamiento y vuelco de un tren en la estación de Kumamoto, derrumbes en sectores del histórico castillo de la ciudad, incendios, daños en rutas y el cierre preventivo del aeropuerto local.
Los cortes de electricidad afectaron a unas 40.000 familias, mientras que las autoridades confirmaron que las tres centrales nucleares de la región operan con normalidad y no presentan anomalías.
Continúan las réplicas
Tras el sismo principal se registraron alrededor de 60 réplicas, incluida una cercana a magnitud 6. Las autoridades advirtieron que la actividad sísmica podría continuar durante los próximos días y pidieron a la población mantenerse alerta ante posibles nuevos movimientos.
En un primer momento se emitió una advertencia por tsunami, aunque posteriormente fue levantada al descartarse un riesgo significativo para las zonas costeras.
Una región con antecedentes sísmicos
La prefectura de Kumamoto ya había sido escenario de un fuerte terremoto en 2016, cuando un sismo de magnitud 6,8 provocó cerca de 300 muertes y más de 2.000 heridos.
En esta oportunidad, el terremoto de magnitud 7,1 fue calificado como el más intenso registrado en Japón desde el sismo que afectó a la península de Noto en 2024.
Como medida preventiva, unas 300.000 personas fueron evacuadas de las zonas afectadas. De ellas, más de 9.000 permanecen alojadas en centros de evacuación habilitados por las autoridades mientras continúan las tareas de rescate y la evaluación de los daños materiales.