Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido

El clima hoy en:

-

- -

El dólar hoy: (BCRA)

$ / $

Locales
Locales

La papa, una aliada del invierno: mitos y beneficios de un clásico de la cocina

Con la llegada de las bajas temperaturas, la papa vuelve a convertirse en uno de los ingredientes más elegidos para preparar guisos, sopas, purés y otras comidas calientes. Económica, rendidora y versátil, también suele ser protagonista de algunos mitos relacionados con la alimentación, especialmente entre quienes buscan cuidar su peso.

Lejos de ser un alimento "prohibido", los especialistas destacan que la papa puede formar parte de una dieta saludable cuando se consume en porciones adecuadas y con métodos de cocción apropiados.

Un alimento rico en nutrientes
La papa es una excelente fuente de hidratos de carbono complejos, que aportan energía de manera sostenida. Además, contiene vitamina C, vitaminas del complejo B, potasio, magnesio y pequeñas cantidades de fibra, especialmente cuando se consume con su cáscara bien lavada.

Su contenido de grasa es prácticamente nulo de forma natural, por lo que el aporte calórico depende, en gran medida, de cómo se cocine.

Mito 1: "La papa engorda"
Es uno de los mitos más difundidos, pero la realidad es que ningún alimento, por sí solo, provoca aumento de peso.

Una papa mediana hervida aporta alrededor de 130 calorías, una cifra similar o incluso inferior a la de otros acompañamientos habituales.

Lo que suele incrementar su valor calórico son las preparaciones fritas, el exceso de manteca, crema, queso o salsas.

Mito 2: "Es mejor eliminarla si quiero adelgazar"
Eliminar grupos completos de alimentos rara vez es la mejor estrategia.

La papa genera una buena sensación de saciedad gracias a su contenido de agua y carbohidratos complejos, por lo que puede ayudar a controlar el apetito cuando se incorpora en porciones adecuadas dentro de una alimentación equilibrada.

Además, aporta energía para afrontar las actividades diarias y realizar ejercicio físico.

Mito 3: "Tiene menos nutrientes que la batata"
Si bien la batata contiene más vitamina A y algo más de fibra, ambos alimentos poseen perfiles nutricionales diferentes y pueden alternarse sin problemas.

La papa aporta más potasio y también constituye una excelente fuente de vitamina C cuando se consume recién cocida.

¿Cuál es la forma más saludable de consumirla?
Las opciones más recomendadas son:
Hervida.
Al vapor.
Asada al horno.
En puré con poca manteca o aceite.
En sopas y guisos con abundantes verduras.

Las papas fritas o los snacks industriales deberían reservarse para ocasiones puntuales, ya que incorporan grandes cantidades de grasa y sodio.

Un dato curioso: la papa cocida y enfriada
Cuando la papa se cocina y luego se deja enfriar, parte de su almidón se transforma en almidón resistente.

Este tipo de carbohidrato actúa de manera similar a una fibra, favorece la salud intestinal y produce una absorción más lenta de la glucosa. Por eso, preparaciones como ensaladas de papa frías pueden ofrecer un beneficio adicional.

Una gran aliada para quienes hacen actividad física
Gracias a su aporte de carbohidratos, la papa es una excelente opción para quienes realizan actividad física o musculación.

Consumida junto con una fuente de proteínas —como huevos, pollo, pescado, carne o legumbres— ayuda a reponer las reservas de energía y favorece la recuperación después del entrenamiento.

Un clásico que sigue vigente
Presente en la cocina argentina desde hace generaciones, la papa continúa siendo un alimento económico, nutritivo y fácil de incorporar a una gran variedad de recetas.

Lejos de los mitos, los especialistas coinciden en que puede formar parte de una alimentación saludable durante todo el año y convertirse en una gran aliada durante el invierno, cuando las comidas calientes ganan protagonismo en la mesa familiar.

alimentacion

Artículos Relacionados

Teclas de acceso