Con el fin de semana largo por el feriado del 17 de agosto, muchas familias aprovecharán para viajar o realizar una escapada. Antes de salir a la ruta, revisar el estado del vehículo y comprobar que se cuenta con la documentación y los elementos de seguridad obligatorios puede evitar inconvenientes y, principalmente, reducir riesgos durante el trayecto.
Un viaje puede comenzar varios días antes de poner el auto en marcha. Revisar neumáticos, luces, líquidos y frenos, pero también controlar que la documentación esté vigente y que el matafuego no haya vencido, son algunas de las tareas que conviene realizar con anticipación.
El próximo lunes 17 de agosto, feriado nacional por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín, conformará un nuevo fin de semana largo y es esperable que aumenten los desplazamientos por rutas del país.
Por eso, antes de cargar el equipaje y emprender el viaje, resulta útil hacer un repaso general.
Neumáticos: una de las primeras cosas que hay que mirar
Los neumáticos constituyen uno de los principales puntos de contacto del vehículo con el camino, por lo que deben encontrarse en buenas condiciones.
Antes de salir es conveniente verificar la presión de las cuatro ruedas, siguiendo los valores indicados por el fabricante del vehículo. El control debe incluir también la rueda de auxilio, que muchas veces queda olvidada durante meses en el baúl.
También hay que observar el estado general de las cubiertas, comprobar que no tengan cortes, deformaciones o un desgaste excesivo y revisar la profundidad del dibujo.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial recomienda controlar tanto las cubiertas utilizadas normalmente como la rueda de auxilio antes de emprender un viaje.
Aceite, refrigerante y otros líquidos
Otro chequeo sencillo puede prevenir problemas en plena ruta.
Conviene controlar:
nivel de aceite del motor;
líquido refrigerante;
líquido de frenos;
líquido del limpiaparabrisas;
posibles pérdidas debajo del vehículo.
En invierno cobra especial importancia el sistema de refrigeración y el correcto funcionamiento de la calefacción y el desempañador.
Si se aproxima el momento de realizar el service programado o existe alguna luz de advertencia encendida en el tablero, lo aconsejable es resolverlo antes del viaje y no esperar a regresar.
Frenos, luces y limpiaparabrisas
Los frenos merecen especial atención. Ruidos, vibraciones, un pedal que responde de manera diferente a lo habitual o una mayor distancia de frenado son señales que justifican una revisión profesional antes de salir.
También hay que comprobar el funcionamiento de luces delanteras, traseras, de freno, giro y balizas.
En rutas nacionales, la Ley de Tránsito establece que los vehículos deben circular durante el día con luces bajas o luces diurnas DRL, mientras que en condiciones de baja visibilidad deben utilizarse las luces correspondientes.
Los limpiaparabrisas, por su parte, deben barrer correctamente y no dejar sectores sin limpiar, algo especialmente importante si durante el recorrido aparece lluvia, niebla o suciedad sobre el parabrisas.
¿Qué documentación es obligatoria?
Antes de salir conviene juntar los papeles y comprobar especialmente las fechas de vencimiento.
De acuerdo con la información oficial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, para circular se debe contar con:
Documento Nacional de Identidad (DNI).
Licencia Nacional de Conducir vigente, correspondiente al vehículo que se maneja.
Cédula de identificación del vehículo.
Comprobante de seguro vigente.
Constancia de Revisión Técnica Obligatoria (RTO) o Verificación Técnica Vehicular (VTV), cuando corresponda.
Patentes colocadas, legibles, normalizadas y sin elementos que dificulten su identificación.
Estos son los documentos actualmente informados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial como necesarios para circular.
La aplicación Mi Argentina permite además acceder a la licencia nacional de conducir, la cédula del vehículo y el comprobante del seguro en sus versiones digitales.
¿Y la cédula azul?
Un dato que todavía genera dudas entre los conductores es qué ocurre cuando quien maneja no es el propietario del vehículo.
Desde 2024, la denominada cédula azul dejó de ser un documento obligatorio para circular. Además, la cédula de identificación del vehículo —la anteriormente conocida como cédula verde— ya no tiene fecha de vencimiento y puede presentarse en formato físico o digital. Las cédulas azules que ya habían sido emitidas continúan teniendo validez mientras no sean revocadas.
Matafuego y balizas: no pueden faltar
No alcanza con llevar la documentación.
La Ley Nacional de Tránsito establece entre el equipamiento obligatorio del automóvil el matafuego y las balizas portátiles normalizadas.
La Agencia Nacional de Seguridad Vial especifica además que el vehículo debe contar con un matafuego de un kilogramo. Antes del viaje hay que comprobar que se encuentre en condiciones y dentro de su período de vigencia.
El matafuego debe ubicarse de manera segura y accesible dentro del vehículo, mientras que las balizas triangulares pueden permanecer guardadas en el baúl hasta que resulte necesario utilizarlas.
Qué conviene llevar aunque no sea obligatorio
Además de lo exigido por la normativa nacional, hay una serie de elementos que pueden resultar muy útiles frente a una emergencia.
Entre ellos:
rueda de auxilio en condiciones;
crique y llave para cambiar una cubierta;
chaleco reflectivo;
linterna;
botiquín básico;
cargador para el teléfono;
agua;
abrigo, especialmente si se viaja durante el invierno.
También resulta útil tener anotado o disponible el número de asistencia mecánica del seguro y verificar previamente si la póliza contratada incluye servicio de remolque.
Estos elementos forman parte de una preparación preventiva para el viaje y no deben confundirse con el equipamiento obligatorio establecido por la normativa nacional.
Cinturón para todos y los chicos atrás
La cantidad de pasajeros no debe superar la capacidad para la cual fue diseñado el vehículo y debe existir un cinturón de seguridad para cada ocupante.
La Ley Nacional de Tránsito establece además que los menores de 10 años deben viajar en el asiento trasero, mientras que la Agencia Nacional de Seguridad Vial recuerda la necesidad de utilizar el sistema de retención infantil adecuado para los niños.
No se debe viajar con chicos en brazos, aun cuando se trate de un recorrido corto.
Alcohol y conducción: cero
Si alguien va a manejar, el alcohol no debe formar parte del viaje. La normativa nacional de Alcohol Cero al Volante establece un límite de 0,0 gramos de alcohol por litro de sangre para circular por rutas nacionales.
A esto se suman las recomendaciones básicas de respetar las velocidades máximas, evitar el uso del teléfono celular, mantener distancia con el vehículo de adelante y realizar descansos durante los viajes prolongados.
Diez minutos que pueden evitar un problema en la ruta
Una cubierta sin presión suficiente, un matafuego vencido o descubrir durante un control que el seguro perdió vigencia pueden transformar el comienzo de una escapada en un dolor de cabeza.
Por eso, buena parte de la preparación puede hacerse el día anterior: revisar el auto, reunir la documentación, controlar los elementos obligatorios y organizar el equipaje sin obstaculizar la visión del conductor.
Salir unos minutos más tarde pero con todo controlado siempre será preferible a encontrarse con un problema una vez en la ruta.
Redacción AIM