Un equipo de investigación detectó metales peligrosos en el agua y señaló a Veladero como posible fuente de contaminación, en contradicción con las versiones oficiales.
Miles de pejerreyes aparecieron muertos en las orillas del dique Cuesta del Viento, en el norte de San Juan, durante noviembre de 2025. El hallazgo movilizó a los integrantes de la Asamblea Jáchal No se Toca, quienes decidieron no conformarse con la versión oficial.
Las autoridades provinciales cerraron el caso casi de inmediato. La explicación fue que los peces habían muerto por falta de oxígeno en el agua. No hubo estudios, análisis ni dudas, señaló el periodista Sebastián Premici en una nota publicada en el sitio EconomiaSustentable.com.
Sin embargo, la Asamblea consideró que esa explicación no era suficiente. Los antecedentes de contaminación en la zona eran demasiado contundentes como para aceptar una respuesta tan simple.
Los activistas ambientales recolectaron muestras de agua y ejemplares de peces muertos, que fueron enviados para su análisis a especialistas de la Universidad Nacional de Cuyo. Los resultados revelaron concentraciones elevadas de aluminio en las branquias, además de aluminio, cobre y arsénico en el hígado de los peces.
También se detectó una fuerte concentración de aluminio en el agua del dique, con valores incompatibles con la vida acuática.
“El Río La Palca es el que viene de Veladero”, explicó Saúl Zeballo, integrante de la Asamblea Jáchal No se Toca. “Ante la evidencia de los miles de peces muertos, se inició una causa de oficio a cargo del fiscal Alfredo Aballay”.
La causa fue cerrada casi automáticamente luego de que funcionarios provinciales afirmaran públicamente, sin haber realizado ningún estudio, que los peces habían muerto por falta de oxígeno.
“Eso no fue así”, sostuvo Zeballo en diálogo con Economía Sustentable. “Nosotros nos organizamos para realizar una muestra del agua y los peces. El resultado fue abrumador”.
El informe científico que contradice la versión oficial
El Informe Técnico de Interpretación Ecotoxicológica y Evaluación de Riesgo Ambiental relacionado con la mortalidad de peces registrada en el Dique Cuesta del Viento fue publicado el 29 de junio de 2026.
Las muestras interpretadas fueron las recolectadas por la Asamblea de Jáchal en noviembre de 2025 y analizadas mediante la Universidad Nacional de Cuyo.
El documento fue elaborado por científicos de la Universidad Nacional del Litoral, la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA y el Conicet. Entre ellos se encuentra Guillermo Folguera, licenciado en Filosofía, doctor en Biología y uno de los autores del informe.
“Con altísimos niveles de aluminio, cobre y arsénico incompatibles con la vida”, describió Zeballo sobre los hallazgos. “Esto te da una dimensión de la persistente contaminación minera”.
El informe no se limitó a analizar las muestras de 2025. También revisó estudios sobre el agua realizados en distintos períodos históricos: 2005 y 2010, además de los análisis posteriores al gran derrame de 2015, remarca el artículo de EconomiaSustentable.com.
“La comparación temporal histórica, período 2005-2026, de los resultados refuerza el concepto de un proceso persistente de alteración de la calidad hidroquímica en el sistema Río La Palca–Río Blanco–Dique Cuesta del Viento–Río Jáchal”, señala el informe al que tuvo acceso Economía Sustentable.
Los datos muestran concentraciones reiteradamente elevadas de aluminio y de los metaloides arsénico y boro.
Las excedencias son significativas respecto de los niveles guía nacionales e internacionales establecidos para proteger la vida acuática.
En particular, el arsénico se mantuvo por encima de los umbrales de referencia en todas las campañas analizadas, correspondientes a 2005, 2015 y 2026. El aluminio, por su parte, alcanzó concentraciones extremadamente elevadas en distintos sectores de la cuenca.
Una contaminación que continúa aumentando
Los datos ambientales indican que el Río La Palca constituye el principal aporte de contaminantes metálicos al sistema. Este río nace en las inmediaciones del proyecto minero Veladero.
“Los estudios de agua encargados por la Asamblea son extremadamente consistentes con otros realizados históricamente”, sostuvo Folguera. “Con un agravante: los niveles de estos componentes están aumentando”.
Mediante los estudios diacrónicos, realizados a lo largo del tiempo, se observa que aumenta la presencia de contaminantes incompatibles con la vida, agregó la nota de EconomiaSustentable.com.
“Estamos hablando de un río cada vez más contaminado”, concluyó el biólogo que interpretó el episodio contaminante ocurrido en noviembre de 2025.
Las autoridades provinciales no realizaron mayores investigaciones sobre el episodio, más allá de afirmar que los peces habían muerto por falta de oxígeno en el agua. Esa explicación fue contradicha por los estudios efectuados.
Los antecedentes permitían sospechar un posible origen contaminante, debido a que la historia de derrames de Veladero es extensa y se encuentra documentada.
Barrick Gold y los antecedentes de derrames
En 2015 se produjo un importante derrame de sustancias tóxicas reconocido por la propia Barrick Gold. Hasta ese momento, la compañía era la única propietaria del proyecto Veladero. Actualmente comparte el 50 por ciento de las acciones con la empresa china Shandong Gold.
Al año siguiente ocurrió otro episodio en la misma cuenca. En marzo de 2017 se detectó un tercer evento.
“Primero ocultado por la empresa y luego reconocido porque no tuvieron otra opción”, según señaló Zeballo.
“En los tres casos hicimos que la provincia y el gobierno municipal avanzaran con los estudios de agua correspondientes”, recordó el activista ambiental.
En ese momento, los niveles de aluminio y manganeso detectados habían sido exponencialmente altos.
Ante el nuevo episodio ocurrido en noviembre del año pasado, el intendente Martín Espejo, del PJ, no tomó medidas, a pesar de que en Jáchal se encuentra vigente la ordenanza Agua Segura, que estableció la realización de estudios periódicos.
Para los integrantes de la Asamblea Jáchal No se Toca y los científicos convocados para interpretar los resultados de laboratorio, la conclusión fue ineludible: la fuente persistente de contaminación de los ríos de la zona proviene del proyecto minero Veladero.
La metodología científica utilizada en el estudio
La selección de los lugares donde se recolectaron las muestras de agua se realizó siguiendo criterios rigurosos.
Se consideraron la continuidad hidráulica, la proximidad espacial, la representatividad ecosistémica y la congruencia temporal entre los diferentes estudios realizados a lo largo del tiempo.
“Este diseño permite reconstruir el gradiente de transporte de los elementos traza de preocupación ambiental (Etpa) a lo largo del continuo fluvial”, señala el informe técnico interpretativo.
El modelo conceptual de Fuente-Trayecto-Receptor vincula el área de influencia de la explotación minera Veladero con el sector léntico donde se produjo la mortalidad de peces durante noviembre de 2025.
El documento fue firmado por Folguera junto con Rafael Lajmanovich, Ana Paula Cuzziol Boccioni y Paola Peltzer, pertenecientes a la Universidad Nacional del Litoral, la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA y el Conicet.
La interpretación de Folguera sostiene que los peces murieron debido a un “efecto sinérgico devastador”, generado por una interacción letal entre múltiples sustancias tóxicas.
“Una interpretación posible es que los peces murieron por un pico de los químicos encontrados o una situación ambiental adversa extrema”, explicó el biólogo.
Todo el escenario demuestra que lo ocurrido es compatible con los efectos elevados de sustancias tóxicas que interactuaron entre sí. El dique Cuesta del Viento continúa siendo la principal fuente de agua de la región, amenazada por una contaminación persistente que no se detiene.
Fuente: Portal iProfesional