La tala selectiva de grandes árboles en Misiones pone en riesgo al loro vinoso, una especie en peligro crítico de extinción que cuenta con apenas 323 ejemplares en la Argentina, según el último monitoreo realizado a fines de 2025 por Aves Argentinas.
Esta ave necesita árboles de gran porte, con troncos de unos dos metros de diámetro y cavidades naturales de al menos 60 centímetros de profundidad, para construir sus nidos. Sin embargo, muchos de esos ejemplares son afectados por la tala selectiva, incluso cuando se trata de especies protegidas.
“Es una especie que necesita selvas bien conservadas porque se alimenta de semillas y frutos de los árboles, además de necesitar sus cavidades para nidificar”, explicó la bióloga Sofía Zalazar, coordinadora de la estrategia de especies amenazadas del Proyecto Bosque Atlántico de Aves Argentinas.
Una especie en peligro crítico
Gran parte de los nidos fueron encontrados en araucarias o pinos Paraná, especie endémica del Bosque Atlántico y declarada Monumento Natural Provincial de Misiones en 1986, por lo que su tala está prohibida.
También utilizan árboles como el timbó de campo y el marmelero.
En la década de 1980 se creía que el loro vinoso estaba extinto en Misiones. Sin embargo, un conteo iniciado en 2005 detectó poco más de 100 individuos.
Actualmente, tanto el loro vinoso como la araucaria se encuentran bajo categorías de peligro crítico: el primero a nivel nacional y la segunda a nivel internacional, dentro de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Además de la pérdida de hábitat, la especie enfrenta el problema del mascotismo. En la zona todavía se extraen pichones de los nidos para tenerlos en cautiverio o regalarlos.
Desde el proyecto también advierten sobre un posible tráfico hacia Brasil. Según Zalazar, alrededor de 50 loros vinosos son rescatados cada año en ese país y se sospecha que algunos son extraídos de nidos en la Argentina y cruzados ilegalmente para su comercialización.
Veinte años de conservación
El loro vinoso está incluido por la Administración de Parques Nacionales como Especie de Vertebrados de Valor Especial y forma parte de la lista de la Reserva Natural Estricta San Antonio, en Misiones.
Desde 2005 se desarrollan programas de educación ambiental y conservación en escuelas y comunidades de la zona de San Pedro, al este de la provincia.
El año pasado se instaló una estación biológica para profundizar las investigaciones, implementar cajas nido, proteger cavidades naturales, seguir parejas reproductivas y trabajar con niños de entre siete y 13 años mediante un “club de naturaleza”.
Aunque la cantidad de ejemplares aumentó en los últimos relevamientos, los investigadores todavía no pueden determinar si se trata de un crecimiento real de la población o de una mejora en los métodos de monitoreo.
“En 20 años, la población casi no subió, pero tampoco disminuyó”, explicó Zalazar.
En los próximos meses se esperan nuevos resultados de estas investigaciones e intervenciones destinadas a proteger al loro vinoso y conservar su hábitat.
Fuente: TN