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Las ballenas sei regresaron a la Patagonia después de casi 100 años y son rastreadas desde el espacio

Las ballenas sei reaparecieron en aguas del Golfo San Jorge después de casi un siglo de ausencia provocada por la caza intensiva. Actualmente, un equipo científico las monitorea mediante tecnología satelital para proteger sus rutas migratorias.

El tercer animal más grande del planeta, catalogado en peligro crítico de extinción, convirtió las costas patagónicas en un escenario clave para la biología marina.

Un estudio liderado por Mariano Coscarella, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), muestra que estos cetáceos se alimentan en el Golfo San Jorge entre octubre y junio y luego migran hacia las costas de Brasil para reproducirse.

El equipo está integrado por especialistas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (Unpsjb), la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa) y Rewilding Argentina.

El rastreo satelital de las ballenas sei se realiza mediante dispositivos implantados en la piel y la grasa de los ejemplares, con una duración de entre 30 días y cuatro meses, según el tipo de tecnología.

El satélite captura la información cada vez que el animal sale a respirar, lo que permite reconstruir sus rutas completas. Actualmente, dos ejemplares son monitoreados en tiempo real.

La ballena sei, cuyo nombre científico es *Balaenoptera borealis*, puede alcanzar hasta 18 metros de largo y superar las 20 toneladas de peso.

Es uno de los cetáceos más veloces del océano y se caracteriza por su cuerpo estilizado, de color gris y con el vientre blanco. Según informó Iván Paredes Tamayo en Mongabay Latam, continúa siendo una de las especies más desconocidas del océano.

El Golfo San Jorge se convirtió en una zona de alimentación fundamental

Las ballenas sei se acercan a la región comprendida entre Comodoro Rivadavia y Rada Tilly en busca de langostilla, copépodos y pequeños peces pelágicos, explicó Coscarella a Mongabay Latam.

Los copépodos son crustáceos microscópicos que forman parte del plancton y constituyen el alimento básico de numerosos cetáceos.

Durante ocho meses al año, las ballenas permanecen en estas aguas para acumular reservas de grasa.

En junio, los animales comienzan una migración hacia el norte. Algunos se desplazan sobre la plataforma costera y otros lo hacen por aguas profundas, pero todos se dirigen hacia el sur de Brasil.

“Todavía no tenemos claro cuál es el lugar de destino final en Brasil”, detalló Coscarella a Mongabay.

El monitoreo satelital busca identificar con precisión las zonas de reproducción.

Según los especialistas, los resultados del estudio podrían contribuir a la creación de áreas marinas protegidas en el Golfo San Jorge y de zonas de protección sobre las costas brasileñas.

El trabajo científico permitirá establecer corredores seguros para la especie y regular las actividades humanas que puedan interferir con sus rutas.

La tecnología satelital puede contribuir a proteger al tercer animal más grande del mundo

La ballena sei permaneció desaparecida durante casi 100 años como consecuencia de la caza industrial, que la llevó al borde de la extinción.

En 2024, un equipo de científicos marinos encontró el rastro de un ejemplar en el litoral patagónico, lo que confirmó el regreso de la especie.

Desde entonces, los monitoreos verificaron un crecimiento poblacional histórico durante los últimos 15 años.

“Se decidió rastrear los movimientos de esta especie mediante tecnología satelital para comprender cómo utilizan el entorno patagónico”, destacó Coscarella.

La información recopilada permitirá diseñar estrategias de conservación basadas en datos concretos sobre el comportamiento de los animales.

La ballena sei es el tercer cetáceo más grande del planeta, solo por detrás de la ballena azul, *Balaenoptera musculus*, y el rorcual común, *Balaenoptera physalus*.

El Golfo San Jorge quedó confirmado como un espacio indispensable para la supervivencia de la especie en el Atlántico Sur.

Fuente: Portal EcoNews

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