Organizaciones sociales, estudiantiles, políticas y de derechos humanos conmemoraron en Paraná los 50 años de La Noche de los Lápices con fuertes críticas a las políticas de los gobiernos de Javier Milei y Rogelio Frigerio. Denunciaron el ajuste sobre la educación y la salud, cuestionaron la criminalización de las juventudes y advirtieron sobre el deterioro de las condiciones materiales de vida. “No queremos una memoria vacía de contenido”, afirmaron en el documento leído durante la jornada, registró AIM.
A cinco décadas de La Noche de los Lápices, organizaciones sociales, políticas, estudiantiles y de derechos humanos volvieron a reivindicar en Paraná la militancia de los jóvenes desaparecidos durante la última dictadura y utilizaron la conmemoración para cuestionar las políticas actuales de los gobiernos nacional y provincial.
No queremos una memoria vacía de contenido: recordamos sus nombres, sus luchas, su sueño y el ejemplo de organización y compromiso político por otra sociedad
Documento por la noche de los Lápices .
En el documento elaborado por los 50 años de La Noche de los Lápices, las organizaciones plantearon que la memoria sobre los estudiantes desaparecidos no puede separarse de las luchas políticas y sociales del presente. “No queremos una memoria vacía de contenido: recordamos sus nombres, sus luchas, su sueño y el ejemplo de organización y compromiso político por otra sociedad”, remarcaron.
Críticas a Milei y Frigerio
Uno de los ejes centrales del pronunciamiento fue el cuestionamiento al gobierno de Javier Milei, al que definieron como “de ultraderecha, reaccionario y apologista de la dictadura militar”. Según denunciaron, el proyecto nacional avanza sobre derechos conquistados por “la clase trabajadora y las mayorías populares, la juventud, las mujeres y disidencias”.
En ese marco, también responsabilizaron al gobierno entrerriano de Rogelio Frigerio por acompañar las políticas de ajuste. “Con la complicidad de gobiernos provinciales como el de Frigerio, ajustan la educación, la salud, la cultura y reprimen a quienes salimos a las calles a enfrentarlos”, afirmaron.
Las organizaciones pusieron especialmente el foco en la situación de la educación pública. El documento sostiene que durante los últimos dos años el presupuesto educativo nacional se redujo aproximadamente un 50 por ciento y vinculó ese escenario con los bajos salarios docentes, la insuficiencia de las becas y el deterioro de la infraestructura escolar.
También cuestionaron la situación de las universidades y reclamaron la implementación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario. “No es casual que el gobierno ataque la educación pública con especial ensañamiento”, señalaron, y ratificaron la defensa de una educación “pública, gratuita, laica y de calidad”.
Salud mental, precarización y apuestas online
Otro de los puntos críticos estuvo vinculado con la situación de las juventudes y la salud mental. El pronunciamiento relacionó la problemática con el ajuste económico, la precarización y las dificultades para acceder a políticas públicas de atención.
En ese sentido, las organizaciones advirtieron que la salud mental requiere políticas de prevención, un abordaje interdisciplinario y el fortalecimiento de las redes comunitarias. “No vamos a naturalizar que ser joven signifique vivir con angustia, incertidumbre y falta de perspectiva”, expresaron.
También apuntaron contra la expansión de las apuestas online entre adolescentes y jóvenes. El documento cuestionó que, en un contexto de hiperconectividad, se presenten “falsas promesas de éxito fácil, rápido y azaroso” mientras se reducen los espacios públicos, culturales y comunitarios. “Convierten el malestar y la pobreza en un negocio para pocos”, denunciaron.
“Basta de criminalizar a la juventud”
Las críticas se extendieron a las políticas de seguridad y al endurecimiento del régimen penal juvenil. Para las organizaciones, la respuesta frente a la crisis social no puede ser la persecución y el encarcelamiento de adolescentes.
“Criminalizar adolescentes no es una solución real cuando el propio Estado y su plan económico están destruyendo las condiciones materiales y estructurales de millones de familias”, afirmaron.
Frente a las respuestas punitivas, reclamaron políticas capaces de garantizar derechos y oportunidades para las nuevas generaciones: “La verdadera salida no es punitiva, se trata de construir un proyecto de vida”, sostuvieron, para luego sintetizar: “¡Basta de criminalizar a la juventud!”.
Denuncias de persecución política
El documento también cuestionó el rol del Poder Judicial y denunció una lógica de persecución y disciplinamiento contra dirigentes políticos, trabajadores y sectores organizados. En ese tramo mencionaron la situación de Cristina Fernández de Kirchner, de Norma Lezana, del Hospital Garrahan, y de quienes se manifiestan en solidaridad con Palestina.
“Son distintas expresiones de una misma lógica de disciplinamiento: utilizar el aparato judicial para perseguir y condicionar la participación política”, señalaron, al tiempo que reivindicaron el derecho de las nuevas generaciones a “organizarnos, expresarnos y luchar, sin persecución ni censura”.
La actividad recuperó, además, el carácter político de los jóvenes secuestrados durante La Noche de los Lápices. El documento recordó que su militancia no se limitaba al reclamo por el Boleto Estudiantil Secundario, sino que cuestionaba las injusticias sociales, la represión y el orden establecido. “Querían transformar la sociedad de raíz”, remarcaron.
Al cierre, las organizaciones reivindicaron las movilizaciones recientes en defensa de los derechos humanos, la universidad pública y la soberanía sobre la tierra, y dejaron una definición sobre el sentido político de la conmemoración: “Los estudiantes tomamos los lápices de nuestros compañerxs como banderas de lucha. Esta juventud no se resigna”.