El trabajo en pos de lograr la sanción de la Ley de Promoción y Fomento de la Cultura Viva Comunitaria no se detiene. “En momentos en que imperan ideas de personalismo, de individualismo, creemos que es más necesario que nunca contar con una ley que promueve el asociativismo, la unidad de los sectores que, a través del trabajo cultural y artístico, funcionan en la base de la sociedad, en diferentes territorios, realizando las más variadas actividades”, dijo a AIM el referente cultural Ricardo Rodríguez.
“Desde el Movimiento de Cultura Viva Comunitaria en la Argentina se ha logrado que en los últimos días de mandato de las anteriores autoridades legislativas, el proyecto de Ley de Promoción y Fomento de la Cultura Viva Comunitaria pudiera seguir vivo. Si bien en mayo del 2023 se logró una presentación en la Cámara de Diputados de la Nación, impulsado por María Rosa González, este pasó por varias comisiones, fue teniendo respaldo legislativo, pero lamentablemente los tiempos no dieron para que pudiera llegar a debatirse en el pleno de la Cámara y no tuvo vigencia”, explicó Rodríguez a esta Agencia.
“Por suerte, la senadora Estefanía Cora, cuyo mandato venció el 10 de diciembre, lo presentó. Se encuentra ahora para empezar a ver cómo le sumamos senadores de distintas provincias que puedan lograr que el proyecto pueda debatirse en ese ámbito”, agregó.
“Nos parece muy importante y necesario que haya respaldo y fomento a la Cultura Viva Comunitaria, a todos estos procesos de base comunitaria que se desarrollan en todo el país, a través de grupos, de colectivos, de organizaciones sociales, en territorios tanto urbanos como rurales. Estas organizaciones impulsan procesos de cultura viva comunitaria que refieren al buen vivir, a la economía social, popular, solidaria, al impulso del arte para la transformación social, al respeto por la diversidad cultural, por la igualdad de género, por la no discriminación, por el cuidado del ambiente, de las personas, de las especies y de todos los bienes comunes, impulsando una cultura de paz, en el pleno ejercicio de los derechos culturales y la defensa de la democracia participativa”.
Rodríguez remarcó que: “A los efectos de esta Ley de Promoción y Fomento de la Cultura Viva Comunitaria, consideramos que sean tenidos en cuenta los grupos, colectivos y organizaciones que desarrollan procesos, experiencias, prácticas culturales de base comunitaria; que estas organizaciones vengan demostrando, teniendo en los territorios, un trabajo sostenido y que sus formas organizativas estén ancladas en una comunidad, puedan llegar a tener o no personería jurídica, pero que sí desarrollen acciones en torno a las artes, la cultura, la comunicación, la dinamización del tejido social en las comunidades”.
Explicó el referente cultural: “Cuando hablamos de organizaciones culturales de base comunitaria nos referimos a una infinidad de experiencias. Por ejemplo, hoy el teatro comunitario se desarrolla en pequeñas localidades, poblaciones, como en grandes ciudades y capitales también. Está hoy nucleado en una red nacional de más de 65 elencos, que tienen muchos de ellos una trayectoria importantísima”.
“Tenemos teatro comunitarios en todas y cada una de las provincias del país; es una red poderosa, que en su mayoría integran el Movimiento de Cultura Viva Comunitaria”.
Además del teatro comunitario, “tenemos el circo social, los grupos de danzas populares, la música popular y las orquestas comunitarias, agrupaciones de carnaval, murgas, experiencias en artes visuales, en arte monumental, los centros culturales comunitarios, las cooperativas culturales, organizaciones que están vinculadas a la comunicación comunitaria y a las nuevas tecnologías, las bibliotecas populares, las ferias, la producción cultural comunitaria; es decir, hay una cantidad de organizaciones que hacen un trabajo de base comunitaria, que en algunos casos están registradas y en otras no. Con la ley se plantea la creación de un registro nacional de la Cultura Viva Comunitaria en la órbita de la Secretaría de Cultura de la Nación, para trabajar con esas organizaciones que deciden adherirse”.
Esta Ley de Promoción y Fomento de la Cultura Viva Comunitaria, por otro lado, “también plantea la creación de un Consejo Federal, que cada provincia esté representada por los voceros que las organizaciones proponen, promueven, y con la suma de todos y cada uno de ellos se crearía este Consejo Federal, que sería de algún modo el que orientaría el accionar de la Cultura Viva Comunitaria”.
Indicó que se crearía también “un Plan Nacional de Fomento y Promoción de la Cultura Viva Comunitaria que tendría como finalidad promover, fomentar, estimular las acciones de las organizaciones culturales comunitarias en todo el territorio de la República Argentina. Brindaría apoyo económico y financiero que permita llevar adelante las actividades de estas organizaciones, grupos, colectivos; ofrecer cursos, actividades de capacitación, formación de gestión, favorecer el intercambio de saberes, las buenas prácticas entre las organizaciones, estimular y fortalecer las redes de la cultura de vida comunitaria, trabajar mucho el concepto de lo colaborativo antes que lo competitivo”.
“Hay países en el continente que tienen ya una Ley de Cultura Viva Comunitaria, las organizaciones están reconocidas por los Estados y tienen no solamente la ayuda y el fomento. Hay otros lugares donde no existen las leyes, pero sí el reconocimiento a la cultura viva comunitaria a través de distintas situaciones, avances que se han logrado en lo legislativo”.
Señaló Rodríguez que: “En Entre Ríos el avance desde el punto de vista estatal es relativo. En el municipio de Paraná existe la dirección de Cultura Comunitaria, pero en este momento está acéfala, sin personal, sin presupuesto”.
“Es posible ir dándole cuerpo, carnadura, a estas expresiones que se han dado por momentos pero que todavía no tienen una concreción definitiva. Hoy, que parece tan complicado el panorama, nosotros seguimos insistiendo en la necesidad de esta ley. En momentos en que imperan ideas de personalismo, de individualismo, creemos que es más necesario que nunca contar con una ley que promueve el asociativismo, la unidad de los sectores que, a través del trabajo cultural y artístico, funcionan en la base de la sociedad, en diferentes territorios, realizando las más variadas actividades. Esta ley es no solo posible, sino necesaria y urgente. Estamos trabajando mucho en el respaldo a esta Ley de Fomento y Promoción de la Cultura Viva Comunitaria”, concluyó Rodríguez.