Los cerveceros artesanales vieron reducidas sus ventas alrededor de un 90 por ciento, informaron a AIM integrantes de Cerveceros Artesanales de Entre Ríos. Además, según datos a nivel nacional relevados por Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina (Ccaa) el 90 por ciento cree que cesara operaciones en menos de 60 días si el Estado no provee soluciones efectivas la industria. En Argentina la contracción del rubro generaría la pérdida de miles de puestos de trabajo.
Mirko Pacoricona, de Cervecería Yasú, e Ignacio Avero, de Oskar Cervecería Artesanal,- ambos productores locales y miembros del movimiento gastronómico que más creció durante los últimos años en la provincia- indicaron a esta Agencia que “avizoran un futuro lleno de incertidumbre cuando la crisis sanitaria termine”, ya que desde el 16 de marzo más del 90 por ciento de los cerveceros artesanales “vieron reducidas sus ventas en más de 91 por ciento, ya que la venta online y por servicios de delivery es casi nula y su impacto no amortigua la caída ni un ápice”.
En ese sentido, explicaron que “en la provincia más del 80 por ciento de los productores venden la totalidad de su producción a bares y restaurantes, que hoy están cerrados por las restricciones para contener la propagación del Covid-19”, y consideraron que sin apoyo efectivo del Estado va a ser muy difícil que las Pymes creen que podrá seguir con sus emprendimientos pasados los próximos sesenta días.
La Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina (Ccaa) -entidad que los nuclearealizó una encuesta sobre el impacto del Covid-19 en la que participaron 425 productores de todo el país (los que representan alrededor del 78 por ciento de la producción nacional de cerveza artesanal) y 165 bares y restaurantes, que hasta antes del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (Aspo) hacían circular un total de doscientos sesenta y nueve mil litros mensuales de cerveza artesanal. El informe reflejó que el sector atraviesa una crisis profunda ante la crisis, por lo que surgió la necesidad imperiosa (para las seis mil quinientas familias) que el Estado genere políticas para evitar el colapso de la actividad.
Con los bares y restaurantes cerrados actualmente y con un futuro de total incertidumbre, se rompió la cadena de pagos y temen ya no poder cobrar las cantidades vendidas hasta el momento del confinamiento. En el marco del relevamiento, se puede notar que el 30 por ciento de los productores tuvieron la confirmación de que la mitad de sus clientes no volverán a abrir sus puertas después de la cuarentena. Un efecto dominó es inminente, situación dramática que se suma al endeudamiento que en un 75 por ciento de los productores ya tenían debido a la persistente recesión del país.
En ese marco, la Ccaa se declaró en estado “de emergencia económica y fiscal”, por lo que proponen una serie de puntos a ser considerados por las autoridades y organismos estatales, para paliar la situación de las empresas que conforman el entramado productivo y comercial, sus distribuidores y puntos de ventas, para asegurar la continuidad de los emprendimientos en el corto y mediano plazo. Precisamente, la organización nacional presentó en el ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación “una serie de propuestas de apoyo y fomento a ésta industria nacional tales como la exención impositiva, el congelamiento de precios de los insumos, la suspensión del pago de alquileres y energía, la reprogramación de vencimientos fiscales, moratorias especiales durante la crisis sanitaria y la apertura de líneas específicas de créditos
Un oscuro panorama en Entre Ríos
En Entre Ríos existen alrededor de ciento cincuenta productores de cerveza artesanal que con realidades muy disímiles en las cantidades litros / mes (que van desde microempresas de trescientos litros a otras de mayor envergadura de tres, cinco o veinte mil litros/mes) todas ellas aportan a la producción provincial que tiene un caudal de aproximadamente de trescientos cincuenta mil litros mensuales y que además comparten la camaradería y la pasión por desarrollar productos de alto rendimiento y estándares de calidad.
La cerveza fuera de circulación y consumo de este período ya perdió su valor de mercado, el aroma y sabor que las caracteriza por lo que no podrá ser almacenada por mucho tiempo más.
En ese marco, apuntaron que la mayoría de los productores de la región son monotributistas que, al igual que los demás miembros de la Cámara, temen por la continuidad sus emprendimientos, el cumplimiento de sus obligaciones fiscales y especialmente por las familias y empleados que de ellos dependen.