Trabajadores de la educación nucleados en la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) se reunieron hoy con la senadora por Federal, Nancy Miranda, a quien le solicitaron que vote en contra de la disolución del Instituto Obra Social de Entre Ríos (Iosper), contó a AIM el secretario Gremial del sindicato en Federal, Francisco Nessmann.
En la seccional de Agmer Federal se realizó una asamblea con delegados docentes y luego se amplió con la presencia de otros sindicatos, como la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Federación Entrerriana de Sindicatos de Trabajadores Municipales (Festram) y jubilados. En el encuentro se citó a las legisladoras Noelia Taborda y Nancy Miranda, pero solo la senadora asistió a la reunión.
En ese marco, “se le explicó a la senadora Miranda la postura del sindicato en contra del proyecto de Ley de disolución de Iosper, se le entregó un documento y se le reclamó que no vote la iniciativa que remitió el Poder Ejecutivo al Senado para la creación de la Obra Social de Entre Ríos (Oser)”, contó Nessmann, quien comentó que la legisladora del Partido Justicialista “se mostró dispuesta a seguir analizando la situación y se comprometió a no aprobar nada que vaya en contra de los trabajadores ni de la organización”.
“Se está vaciando la obra social”
Nessmann explicó que la intervención “está vaciando la obra social con el despido de empleados, reducción de prestaciones, quita de medicamentos y recortes en los beneficios para los trabajadores”, por lo que el planteo de Agmer es claro: “La Ley Iosper no se toca. Si hay que corregir, se corrige la normativa vigente, no se instala otra Ley diametralmente opuesta, ya que actualmente la norma establece claramente que la obra social es solidaria y administrada por los propios trabajadores”.
Además, el secretario Gremial subrayó que este proyecto “pone en riesgo la salud como un derecho”, ya que actualmente Iosper “respeta la salud como derecho del trabajador y su grupo familiar, mientras que este proyecto abre la puerta a que la salud no sea un derecho, sino un servicio, lo que podría transformarse en precariedad laboral”.