Argentina necesita avanzar hacia un sistema que garantice la trazabilidad de los productos de la pesca y la acuicultura, señalaron a AIM desde el Círculo de Políticas Ambientales, organización que promueve una ley nacional para asegurar el origen legal, sostenible y responsable de los productos del mar.
Según constató AIM, el país aún carece de un sistema nacional de trazabilidad que permita monitorear cada etapa de la cadena pesquera, desde la captura hasta el consumo. “Promovemos una ley que establezca un sistema de trazabilidad de los productos de la pesca y la acuicultura en Argentina”, informaron a este medio desde el Círculo, subrayando que se trata de una herramienta clave para proteger el ambiente, combatir la pesca ilegal y garantizar la transparencia comercial.
Un problema creciente: la pesca ilegal
De acuerdo con datos de la FAO, el consumo mundial de pescado se duplicó en las últimas décadas, impulsado por la demanda de proteína de calidad. En el Atlántico Sudoccidental, sin embargo, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (Indnr) constituye una amenaza creciente.
Más de 500 buques operan cada temporada en el borde de la Zona Económica Exclusiva argentina, y muchos de ellos ingresan ilegalmente, generando pérdidas ambientales, sociales y económicas.
La pesca representa el 0,4 por ciento del PBI argentino, con más de 25.000 empleos directos y exportaciones cercanas a los 2.000 millones de dólares anuales, por lo que el impacto de la actividad ilegal no solo afecta la biodiversidad marina, sino también el desarrollo económico y el empleo.
La trazabilidad: una herramienta indispensable
La trazabilidad electrónica permite rastrear los productos pesqueros a lo largo de toda la cadena productiva —desde el mar hasta el plato— garantizando que provienen de fuentes legales y sostenibles.
Este sistema, ya implementado en varios países y exigido por los principales mercados internacionales, brinda beneficios concretos a los gobiernos y al sector productivo:
Mejora el control y la fiscalización de las capturas.
Fortalece el cumplimiento de compromisos internacionales en materia ambiental.
Protege a los pescadores locales frente a la competencia desleal de la pesca ilegal.
Aumenta la confianza de los consumidores y la seguridad alimentaria.
Contribuye a una gobernanza sostenible de los recursos marinos.
“Del mar al plato, todo debe ser rastreable. Los consumidores exigen productos legales, responsables y libres de explotación laboral”, remarcaron desde el Círculo de Políticas Ambientales.
Un debate pendiente en el Congreso
Pese a la importancia del tema, Argentina aún no cuenta con un sistema nacional de trazabilidad pesquera. En la Cámara de Diputados fueron presentados dos proyectos de ley (Expedientes 2160-D-2020 y 1797-D-2021) que proponen crear un Sistema Nacional de Trazabilidad de la Pesca, pero hasta el momento el debate parlamentario no avanzó.
“Es una deuda pendiente con la ciudadanía y con el ambiente. Necesitamos una ley que garantice la sustentabilidad, mantenga el acceso a los mercados más exigentes y combata la pesca ilegal”, afirmaron a AIM desde la entidad.
La aprobación de una Ley Nacional de Trazabilidad de los Productos de la Pesca y la Acuicultura, sostienen, sería un paso decisivo para proteger el Mar Argentino, fortalecer la economía pesquera y asegurar un futuro sostenible para las generaciones venideras.