Tras el resultado electoral del 26 de octubre, el Congreso atraviesa una etapa de reacomodamiento político. Según constató AIM, la oposición perdió protagonismo en la definición de la agenda legislativa y el oficialismo comenzó a delinear la hoja de ruta para el cierre del año y el inicio de 2026, con la mira puesta en las sesiones extraordinarias de diciembre y febrero.
En la Cámara de Diputados no se esperan nuevas sesiones antes de fin de mes. Legisladores consultados por AIM admitieron que no hay consenso para una convocatoria antes de que finalice noviembre, mientras las comisiones mantienen reuniones “testimoniales” que buscan completar el calendario sin mayores definiciones. “No veo a los gobernadores dando número para que sea posible una sesión”, reconocieron fuentes parlamentarias.
En cambio, en el Senado aún se especula con una última sesión la próxima semana para tratar la modificación de la ley que reglamenta los decretos de necesidad y urgencia (DNU), con la intención de aprovechar los números actuales antes de que cambie la composición política de la Cámara en diciembre.
Extraordinarias de diciembre
De acuerdo con lo que supo AIM, el oficialismo prepara una convocatoria a sesiones extraordinarias entre el 10 y el 30 de diciembre. La agenda incluirá dos temas centrales: el proyecto de Presupuesto 2026 y la ley de responsabilidad tributaria.
El bloque de La Libertad Avanza prevé reactivar la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que continuará presidida por Bertie Benegas Lynch, para dictaminar nuevamente sobre el proyecto de ley de gastos y recursos. Los dictámenes previos perderán validez por el cambio de conformación del Congreso, por lo que se realizará una nueva reunión para ratificar la iniciativa oficial.
En ese marco, también se espera retomar el tratamiento del proyecto de “inocencia fiscal”, impulsado por el diputado José Luis Espert, que eleva de 1.500.000 a 100.000.000 de pesos el monto a partir del cual se configura delito en el Régimen Penal Tributario y plantea acortar el plazo de prescripción tributaria a tres años en determinados casos.
Reformas y trabajo de verano
Fuentes parlamentarias informaron a AIM que el Gobierno planea una segunda convocatoria a extraordinarias para febrero, en la que se abordarán las reformas laboral y tributaria. La reforma previsional quedará para una etapa posterior, posiblemente durante un eventual segundo mandato presidencial, según la estrategia expresada por Javier Milei.
La agenda de verano también incluirá un debate sobre la reforma del Código Penal, más amplia que la baja de edad de imputabilidad ya discutida en comisiones. La iniciativa buscará introducir modificaciones estructurales al sistema penal argentino, y su tratamiento podría extenderse más allá del período extraordinario.
Con estas definiciones, el oficialismo busca mantener el impulso legislativo y consolidar el control de la agenda parlamentaria de cara a 2026, mientras la oposición intenta reorganizarse tras el impacto electoral.