La UTA confirmó su adhesión a la medida impulsada por la CGT el día en que Diputados trate el proyecto. No habrá colectivos ni otros servicios de pasajeros y se prevé una paralización de actividades en distintos sectores.
La Unión Tranviarios Automotor confirmó su adhesión al paro general convocado por la CGT en rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional. La medida coincidirá con el tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados y anticipa una fuerte afectación del transporte público y de la actividad en todo el país.
La decisión se conoció tras una reunión virtual del Consejo Directivo de la central obrera, en la que se resolvió avanzar con una huelga de 24 horas. Con la incorporación del gremio que nuclea a los choferes de colectivos, se prevé la interrupción de los servicios urbanos e interurbanos de pasajeros durante la jornada.
La adhesión del transporte fue considerada clave para garantizar el alcance nacional de la protesta. En ese marco, también confirmaron su participación organizaciones ferroviarias y entidades vinculadas al sector aéreo y portuario, lo que amplía el impacto sobre la movilidad y la logística.
El malestar sindical se profundizó tras la aprobación en el Senado de disposiciones que introducen cambios en el régimen laboral. Entre los puntos más cuestionados se encuentran las modificaciones vinculadas a licencias por enfermedad, el derecho de huelga en servicios esenciales y el sistema indemnizatorio.
Desde la CGT sostienen que la iniciativa vulnera derechos laborales y no fue discutida bajo mecanismos de diálogo social tripartito. La central también analiza recurrir a la Justicia en caso de que la norma avance sin modificaciones sustanciales.
En paralelo, distintos espacios sindicales ya habían anunciado medidas de fuerza y movilizaciones en rechazo al proyecto. Con la confirmación del transporte, el paro general se perfila como una de las protestas de mayor alcance del año, con impacto directo en la circulación, el comercio y la actividad económica en todo el país.