El Gobierno avanza en silencio pero a toda velocidad con dos de los proyectos más sensibles de su agenda: la reforma laboral y la reforma educativa. Ambos textos, todavía en versión preliminar, están siendo revisados por el Consejo de Mayo, que fue convocado a una reunión definitoria el 27 de noviembre en la Casa Rosada. La expectativa oficial es presentar los proyectos durante las sesiones extraordinarias de verano y lograr su aprobación antes del inicio del año legislativo.
Un Consejo de Mayo reconfigurado y con nueva conducción
Tras la salida de Guillermo Francos, las discusiones del Consejo pasaron a manos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien encabezará el próximo encuentro. El grupo reúne a representantes del Ejecutivo, provincias firmantes del Pacto de Mayo, cámaras legislativas, sindicatos y el empresariado. Entre ellos, Federico Sturzenegger por el Gobierno nacional; Alfredo Cornejo por los gobernadores; Carolina Losada por el Senado; Cristian Ritondo por Diputados; Gerardo Martínez por las centrales sindicales; y Martín Rappallini por la UIA.
Con este armado multisectorial, la Casa Rosada busca garantizar respaldo político a iniciativas que prometen un fuerte impacto en el mundo del trabajo y en el sistema educativo.
Reforma laboral: un borrador que toma forma, pero sigue bajo llave
Aunque aún no existe un texto final, ya circulan versiones avanzadas de los cambios que el Gobierno pretende impulsar. Entre los puntos en debate aparecen modificaciones en:
la Ley de Contrato de Trabajo,
regímenes especiales,
procedimientos judiciales,
licencias y organización de la jornada,
criterios de registración,
indemnizaciones,
y regulación de actividades consideradas esenciales.
El equipo de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, aportó propuestas técnicas, aunque no participa directamente del Consejo.
Según trascendió, los cambios no alcanzarían al empleo público, al servicio doméstico, al trabajo agrario ni a los vínculos comerciales regidos por el Código Civil y Comercial. Tampoco a los servicios de reparto y mensajería por plataformas.
Pese a los avances, los integrantes del Consejo sostienen que aún no hay consensos definitivos y que cualquier documento filtrado “no refleja acuerdos finales”.
Educación: autonomía curricular, cursado flexible y “esencialidad”
El borrador educativo, con 136 artículos, contiene transformaciones profundas respecto de la Ley 26.206. Entre las propuestas más relevantes se encuentran:
Autonomía curricular: cada institución podría elaborar sus propios planes de estudio.
Modalidades de cursado: opción entre educación presencial, home schooling o modelos híbridos.
Esencialidad del servicio educativo: para garantizar continuidad aun en jornadas de paro docente.
Enseñanza religiosa optativa: provinciales podrían habilitarla en escuelas públicas, fuera del horario curricular.
Estas medidas marcarían un giro respecto del rol que hoy tiene el Ministerio de Educación y el Consejo Federal, responsables de fijar contenidos comunes y renovaciones curriculares.