La presidenta del Centro de Jubilados y Pensionados de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Entre Ríos, Juana Ávalos, expresó a AIM su “profunda preocupación por la situación que atraviesa el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (Pami)” y advirtió sobre un “grave deterioro” en la atención y cobertura para jubilados y pensionados.
Lo que está pasando en el Pami “es gravísimo”, aseguró a esta Agencia Ávalos, quien precisó: “No estamos hablando de trámites demorados, estamos hablando de jubilados que no acceden a sus medicamentos y tratamientos”.
En ese sentido, denunció que existe “un claro proceso de ajuste sobre la salud de nuestros adultos mayores”, y señaló que “se recortan prestaciones y se pone cada vez más difícil acceder a lo básico”.
La dirigente remarcó que la problemática no puede analizarse de manera aislada, sino en el marco de la situación económica general: “Hoy muchos jubilados tienen que elegir entre comprar comida o comprar remedios. Esa es una realidad que no podemos naturalizar”.
Asimismo, cuestionó el funcionamiento del organismo: “El Pami no puede funcionar como una empresa que busca ahorrar recursos a costa de la gente. Es un organismo que debe garantizar derechos”.
Ávalos también alertó sobre el incremento de trabas administrativas: “Nos preocupa muchísimo la burocratización. Cada vez hay más obstáculos para acceder a estudios, especialistas y medicamentos”.
En esa línea, afirmó que “hay una decisión política del gobierno de Javier Milei de achicar el sistema y trasladar el costo a los propios jubilados”, y advirtió que “se está produciendo un vaciamiento de una institución que fue una conquista histórica de los trabajadores”.
En ese marco, Ávalos exigió respuestas urgentes: “No pedimos privilegios, pedimos respeto y el cumplimiento de derechos básicos. Los jubilados no son una variable de ajuste, son sujetos de derecho y merecen vivir con dignidad”.