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Cómo actuar ante la envidia

La envidia es tan básica como dañina. En este artículo te enseñaremos la actitud apropiada si detectas que alguien de tu entorno proyecta este sentimiento.

Saber de qué manera actuar si alguien te tiene envidia es una de las enseñanzas más útiles que aprender. Sentir envidia es humano y natural, pero sus consecuencias pueden ser muy dañinas. Por eso, para evitarla, conviene saber cómo llevar esta emoción.

Se dice que «no hay mejor desprecio que no hacer aprecio», pero no es tan fácil como parece. Es sencillo quedar atrapados por la intensidad de la envidia y que una situación común, en ocasiones, acabe fuera de nuestro control.

Con todo esto en mente, a continuación, te mostramos las principales causas de este sentimiento y cómo comportarse cuando alguien proyecta envidia.


De dónde viene la endivia

Antes de actuar, ayuda saber de dónde proviene este sentir. Es cierto que sus causas son múltiples, incluso no siempre hay una razón exclusiva. Por ello, mencionaremos aquellas razones que son más usuales.

En términos generales, es una emoción que se produce por no poder poseer lo que tiene el otro, ya sean bienes materiales, cualidades o cualquier cosa tangible o simbólica. La percepción de injusticia o de inferioridad es el desencadenante más inmediato. Y las principales señales que delatan a un envidioso, por lo general, son las siguientes:

· Critican en público.

· Se valen del sarcasmo.

· Siempre quieren destacar.

· Se alegran de tus fracasos.

· Comparan logros de modo constante.

· En momentos de triunfo, desaparecen de tu vida o te celebran con hipocresía.


Por otro lado, es importante diferenciar la envidia de los celos que se consideran positivos y también de los negativos. Según una investigación publicada en la Revista Suma Psicológica, la envidia benigna motiva a las personas a mejorar, con el objetivo de alcanzar aquella posición que desean; mientras que en la maligna, el estímulo va dirigido a descalificar y desacreditar a la persona envidiada.


Estrategias para actuar si te tienen envidia

Ahora que entendemos qué es la envidia y de dónde proviene, la siguiente tarea que nos ocupa es cómo actuar cuando esta se desencadena y nos volvemos sus víctimas. Para ello, nos centraremos en la que se considera envidia maligna. Sigue leyendo y aprende con estos consejos.


Comunica la situación con asertividad

No hay desavenencia que no se pueda solucionar con las palabras adecuadas. Por tanto, el primer paso para solucionar circunstancias incómodas es hablar con la persona implicada. Esto que parece obvio, no lo es tanto, ya que encontrar las palabras y el tono apropiado es importante.

En este sentido, tus mejores aliadas son las habilidades sociales y la asertividad. La meta es encontrar el equilibrio entre la comunicación inhibida y la agresiva. Es decir, expresar la incomodidad sin quitarle importancia y evitando hacerlo de una manera brusca.


Un artículo de la Universidad de Barcelona describe muy bien en qué consiste la asertividad: «No agredir a los demás y, si es posible, no permitir que los demás sean agresivos con nosotros». Respetar nuestros derechos, a la vez que nosotros respetamos los de la otra parte.

Este mismo artículo señala también que, a la hora de expresarse, importan las palabras, el tono y los gestos. Presta atención a tu comunicación no verbal, y esfuérzate para que vaya en consonancia con la parte oral.


Rodéate de personas agradecidas

Ante la energía negativa que desprende mucha gente, la solución más sensata es cambiar de ambiente. No obstante, hay veces que no se puede hacer nada por transformar a las personas, ni tampoco la atmosfera tóxica en la que están inmersas.

En estos casos, seguir invirtiendo fuerzas podría sentirse como darse cabezazos con una pared. Es por eso que merece la pena cambiar de aires y encontrar otros compañeros que aporten buenas energías. Esta clase de personas no sienten envidia ante tus logros, sino que los celebran. Muestran verdadero interés por las cosas buenas que te suceden y no de forma falsa para criticarte a tus espaldas.


Focalízate en tus proyectos personales

Cuando uno se ve envuelto en medio de los celos, es habitual que el foco de atención se desvíe hacia fuera. No obstante, hay que tener cuidado porque la envidia de los otros nos puede distraer y alejar de las metas personales.

Para algunos, no hay mayor motivación que sentir que otros están pendientes de lo que hacen. Saber que hay gente que desea ser como ellos, les hace experimentar más fuerza a pesar de la envidia, con el fin de seguir mejorando sus habilidades.

Por ello, no te sientas incómodo si eres el blanco de los celos de alguien, más bien siéntete agradecido porque tienes algo especial. Ve un paso más allá y tómalo como un aliciente para seguir centrándote en tus cualidades positivas.


Haz halagos de forma constante, incluyéndote

Debajo de cada manifestación envidiosa, lo que hay en realidad es una muestra de admiración. Lo que ocurre es que la forma de expresarla no es a través de un halago, sino del desprecio. Una manera de darle la vuelta a la envidia es actuar de forma agradecida, tanto con los demás, como con uno mismo.

Frente a los sentimientos negativos, haz halagos a las personas que te rodean. Da gracias por todo lo bueno que te aportan y por las cualidades positivas que muestran. Por otro lado, ten esos mismos comportamientos contigo.

Aprende a valorar tus atributos y virtudes. Quizás esta es la parte que menos practiques, pero no debes dejarla de lado. La gratitud es una habilidad que debes aprender, cuanto más la pongas en práctica, más te saldrá hacerla natural.


Supera la envidia y no dejes que te contamine

Verse envuelto en la envidia de otra persona, no es para nada agradable. No obstante, forma parte de lo cotidiano y es algo que a todos nos puede suceder. Eso quiere decir que el enfoque más adecuado no se centra tanto en cómo evitarla, sino en qué hacer cuando sucede.

Recuerda que la reacción de envidia no tiene que ver contigo, sino que es una emoción que se proyecta sobre ti. De hecho, una investigación publicada en la Revista Ciencia Cognitiva resalta que la baja autoeficacia, autoestima y la sensación de control se relacionan con un mayor número de respuestas agresivas, fruto de esta emoción negativa. Te recomendamos, por encima de todo, no dudar de ti.

La Mente es Maravillosa.-

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