Saltar menúes de navegación e información institucional Teclas de acceso rápido

El clima hoy en:

-

- -

El dólar hoy: (BCRA)

$ / $

Salud y Bienestar
Salud y Bienestar

Frío y sedentarismo: por qué cuesta más moverse en otoño y cómo evitar que afecte la salud

Con la llegada de las bajas temperaturas y la reducción de las horas de luz natural, muchas personas sienten menos ganas de realizar actividad física. Especialistas explican que durante el otoño y el invierno es frecuente que aumente el sedentarismo, algo que puede impactar tanto en la salud física como emocional, registró AIM.

El frío modifica rutinas, reduce las actividades al aire libre y favorece hábitos más pasivos, como permanecer más tiempo sentado, acostado o frente a pantallas. Aunque se trata de una reacción habitual en esta época del año, advierten que mantener niveles bajos de movimiento durante períodos prolongados puede traer consecuencias para la salud.

¿Por qué en otoño cuesta más moverse?
Uno de los principales factores tiene que ver con la disminución de la luz solar y el descenso de las temperaturas.

Especialistas señalan que durante esta época aparecen cambios naturales en el organismo que pueden generar:

Más sueño
Sensación de cansancio
Menor motivación
Disminución de energía
Más ganas de permanecer en lugares cerrados

Además, el frío suele alterar rutinas de ejercicio, caminatas o actividades recreativas que muchas personas mantienen durante primavera y verano.

El cuerpo también cambia con el frío
Las bajas temperaturas obligan al organismo a utilizar energía para mantener el calor corporal, algo que puede generar sensación de agotamiento o desgano.
A eso se suman otros factores típicos de la temporada:

Menos exposición al sol
Jornadas más cortas
Ambientes calefaccionados
Mayor tiempo sentado
Cambios en la alimentación

Incluso pequeñas modificaciones cotidianas, como usar más el auto y caminar menos, pueden aumentar el sedentarismo sin que la persona lo note.

Qué consecuencias puede tener el sedentarismo
Especialistas advierten que reducir demasiado el movimiento durante el invierno puede afectar:

La circulación
El estado de ánimo
La salud cardiovascular
El sueño
La postura corporal
El peso
Los niveles de estrés y ansiedad

También puede favorecer dolores musculares y articulares, algo frecuente durante los meses fríos.

El impacto emocional del encierro
Permanecer mucho tiempo en ambientes cerrados también puede influir en el bienestar emocional.

Durante el otoño e invierno algunas personas experimentan:

Irritabilidad
Falta de motivación
Sensación de desgano
Tristeza o apatía
Menor concentración

Por eso, especialistas remarcan que mantenerse activo ayuda no solo al cuerpo, sino también a la salud mental.

Cómo mantenerse en movimiento aunque haga frío
Los especialistas coinciden en que no es necesario realizar entrenamientos intensos para combatir el sedentarismo. Incorporar movimiento diario ya representa un beneficio importante.

Aprovechar las horas de luz natural
Salir a caminar algunos minutos durante el día ayuda a mejorar el ánimo y activar el cuerpo.

Realizar actividad física dentro de casa
Ejercicios suaves, estiramientos, bicicleta fija o rutinas cortas pueden ayudar a mantener la movilidad.

Evitar pasar demasiadas horas sentado
Levantarse periódicamente y realizar pausas activas favorece la circulación y reduce tensiones musculares.

Mantener horarios regulares
Conservar rutinas ayuda a evitar el exceso de sueño y el desgano.

Buscar actividades agradables
Bailar, caminar acompañado o hacer ejercicios simples puede resultar más fácil de sostener en el tiempo.

El frío no siempre debe ser una excusa
Especialistas destacan que durante el invierno muchas personas creen que deben “esperar a la primavera” para volver a moverse, cuando en realidad mantener cierta actividad física durante los meses fríos es clave para la salud.

Incluso movimientos moderados ayudan a:
Mejorar la energía
Dormir mejor
Reducir el estrés
Fortalecer músculos y articulaciones
Estimular el sistema inmunológico

Un hábito importante para atravesar el invierno
Mantenerse activo durante el otoño y el invierno no implica exigir al cuerpo de más, sino evitar períodos prolongados de inactividad.

Con pequeñas rutinas diarias y adaptando actividades al clima, es posible atravesar los meses fríos con más energía, mejor ánimo y una mejor calidad de vida.92aqde

salud

Dejá tu comentario sobre esta nota

Artículos Relacionados

Teclas de acceso