Los huevos se consolidan como uno de los alimentos más completos para incluir en el desayuno. Además de ser accesibles y fáciles de preparar, aportan proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales esenciales para el organismo, por lo que son una excelente alternativa para quienes buscan comenzar la jornada con energía y saciedad, constató AIM.
Especialistas en nutrición coinciden en que el huevo puede formar parte de una alimentación saludable en personas de todas las edades. Su combinación de nutrientes ayuda a mantener la masa muscular, favorece la sensación de saciedad y contribuye al correcto funcionamiento del organismo.
Un alimento con muchos beneficios
El huevo contiene proteínas de alto valor biológico, es decir, aquellas que aportan todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita. También es fuente de vitaminas A, D, E, B12 y ácido fólico, además de minerales como hierro, fósforo, zinc y selenio.
Entre sus principales beneficios se destacan:
Ayuda a prolongar la sensación de saciedad.
Contribuye al mantenimiento y desarrollo de la masa muscular.
Aporta nutrientes importantes para la salud cerebral.
Favorece la salud ocular gracias a compuestos como la luteína y la zeaxantina.
Es una alternativa económica frente a otras fuentes de proteína.
¿Es bueno para romper el ayuno?
El huevo es considerado una excelente opción para romper el ayuno, ya sea luego del descanso nocturno o en esquemas de ayuno intermitente. Gracias a su contenido proteico, ayuda a estabilizar el apetito y evita picos bruscos de hambre durante las horas siguientes.
Además, puede combinarse con frutas, lácteos, panes integrales o verduras para lograr desayunos más completos y equilibrados.
¿Cuántas calorías aporta?
Un huevo mediano aporta aproximadamente entre 70 y 80 calorías, aunque el valor puede variar según su tamaño.
La mayor parte de las proteínas se encuentra en la clara, mientras que la yema concentra grasas saludables, vitaminas y minerales.
Formas saludables de prepararlo
Una de las ventajas del huevo es su versatilidad. Existen numerosas maneras de incorporarlo al desayuno:
Hervido o pasado por agua: práctico y sin agregado de grasas.
Poché: cocido en agua caliente, conserva textura y nutrientes.
Revuelto: puede combinarse con vegetales como espinaca, tomate o cebolla.
Omelette: ideal para sumar verduras y quesos magros.
A la plancha: utilizando una mínima cantidad de aceite.
En tostadas integrales: acompañado de palta, tomate o queso untable.
Muffins de huevo: preparados al horno con vegetales para tener listos varios días.
¿Cuántos huevos se pueden consumir?
Las recomendaciones pueden variar según cada persona y su estado de salud, pero actualmente la evidencia científica indica que el consumo moderado de huevos puede formar parte de una alimentación equilibrada sin representar un riesgo para la mayoría de la población.
Para personas sanas, consumir uno o incluso dos huevos por día suele considerarse una práctica segura dentro de una dieta variada.
Un clásico que sigue vigente
Lejos de las antiguas creencias que limitaban su consumo, el huevo recuperó protagonismo en la alimentación diaria gracias a sus múltiples beneficios nutricionales. Fácil de preparar, económico y adaptable a distintos gustos, se presenta como una de las mejores opciones para incluir en el desayuno y comenzar el día con energía.
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