Escasean en Paraná los barbijos aptos para prevenir el Coronavirus

La paranoia producto de la (des)información respecto a la propagación de un nuevo virus en el mundo ha llegado a las farmacias. En algunos de estos comercios del centro de la capital provincial ya no cuentan con barbijos y el stock de alcohol en gel es el mínimo, según pudo relevar AIM. En cuanto a las mascarillas descartables los hay de distinto tipo y calidad. Pero las aptas para protegerse de infecciones virales y que se utiliza en clínicas y sanatorios para áreas restringidas, ya no tenía reposición por agotarse en la distribuidora farmacéutica.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) anticipó algo que tarde o temprano iba a suceder. El ejecutivo de la OMS dijo este viernes que “el mundo se enfrenta a una escasez crónica de equipos de protección personal”, como barbijos y guantes, contra el coronavirus de Wuhan. Esta situación se plantea a partir de la combinación de la información fidedigna de las características de la epidemia originada en China, el pánico y la demanda de insumos sanitarios. Frente a la escases de protecciones, Ghebreyesus planteaba la prioridad en el abastecimiento para el personal médico. Pero la situación se presenta difícil de manejar. En Paraná, sin ir más lejos, ya hay farmacias que no disponen de barbijos y en los escaparates no hay alcohol en gel. En una farmacia del centro dijeron a esta Agencia que no tienen ni cuentan con reposición.

Ante una consulta a la Cooperativa Farmacéutica del Litoral Limitada, el principal proveedor del rubro en la región, se indicó que todavía cuentan con el barbijo del más simple, el de tela, que se entrega de forma mayoristas en cajas de 50 unidades. Pero no tienen en stock el de mejor calidad, de la marca 3M, importados, que están diseñados para reducir la exposición respiratoria a contaminantes suspendidos en el ambiente y que pueden ser inhalados tales como partículas, gases, vapores, hongos, bacterias o virus, como el de Wuhan. Este es el que comúnmente es utilizado en clínicas, sanatorios y hospitales para el ingreso de personal a zonas de pacientes aislados o que deben contar con un control especial por su patología, se graficó. Si bien se explicó que hay distintos tipos de mascarillas, la más común, el de tipo tela, no es efectiva para la protección viral.

Sirven, sí, para prevenir la contaminación de un ambiente de partículas como la saliva generadas por quien lo utiliza. Por ejemplo, si quien lo usa tiene un resfrío común, reduce el contagio a otras personas. Aísla, pero no protege al portador como el de mejor calidad que puede ser identificado porque su forma es de armazón para cubrir nariz y boca con un soporte de metal. La diferencia central, se detalló, es por la densidad de los poros del material que resguarda. Su precio, asimismo, es mucho más caro. También hay aún más sofisticados, con “válvula de exhalación”, para otros usos de mayor exposición.

Escenario

La OMS desaconseja acumular materiales de protección en países y zonas donde la transmisión es baja, pero estas recomendaciones no han podido frenar que la paranoia social desatado por la propagación esta la enfermedad respiratoria en China y otros 24 países haya ha hecho que la demanda sea 100 veces mayor de lo normal y los precios, 20 veces más altos, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Científicos y especialistas infectólogos plantean que al contrario del sentido, común, al ser un virus “nuevo” su letalidad no es alta. Asimismo se mencionó que los análisis estadísticos de las muertes producidas hasta el momento arrojan que en su mayoría son personas mayores de 65 años y que ya poseían una enfermedad crónica de base.