Fuerte malestar en el campo entrerriano ante un impuestazo provincial

El presidente de la Cooperativa Agrícola, Ganadera y de Servicios Públicos Aranguren Limitada (Coopar), Felipe Berruhet. // AIM

El presidente de la Cooperativa Agrícola, Ganadera y de Servicios Públicos Aranguren Limitada (Coopar), Felipe Berruhet, advirtió a AIM que existe un fuerte malestar en el sector agropecuario entrerriano, ante los rumores de un aumento del 60 por ciento del Impuesto Inmobiliario Rural (IIR). La fuerte presión fiscal de los Estados nacional y provincial acelerará el proceso de concentración de la producción en mano de unos pocos, y de desaparición de los pequeños y medianos productores.

El productor afirmó que “todo indica que habrá en Entre Ríos otro impuestazo al campo; los rumores que circulan mencionan que el aumento del IIR sería de alrededor del 60 por ciento. En el sector lo veníamos sospechando, porque se aprobó para la provincia una suba que calculábamos que estaría cercana a ese porcentaje, que se enmarca en el feroz ajuste que está realizando el gobierno provincial en concordancia con el nacional, castigando al sector productivo”, indicó Berruhet a esta Agencia.
“Estamos preocupados porque siempre, en una relación contractual con el Estado, hay dos que participan y se debería dialogar, pero nunca se sabe hasta dónde van avanzar con su incoherencia los gobernantes nacionales o provinciales. Si el presidente (Alberto Fernández) lo primero que hizo fue aumentar las retenciones y bienes personales, y anuló el Pacto Fiscal, y el gobernador (Gustavo Bordet) sube un 60 por ciento el IIR, en vez de echar agua al fuego le echará nafta y no sé cuál será la reacción del sector ante este escenario, ya que hay mucha efervescencia y movilización en las bases. Por dónde se canalizará toda esa energía, no se sabe”, dijo.
En ese marco, el cooperativista lamentó que haya gente “que no conozca el campo, cuando Argentina está entre los cinco productores de alimentos del mundo. El ciudadano común puede decir que el campo tiene ventajas, pero desconoce que el sector agropecuario invierte una fortuna en una siembra con costos en dólares e ignora que no es el tenedor de la tierra, sino que quienes desarrollan la actividad, son rentistas”

La realidad
La suba del impuesto hace que los dueños de la tierra aumenten el valor del arrendo a quienes producen (que son los colonos), indicó el cooperativista, quien ejemplificó que “el 80 por ciento de los productores de Coopar son arrendatarios, es decir, que el aumento del 60 por ciento del impuesto implica proporcionalmente el aumento del 60 por ciento del pago del arrendo del campo; ahí se produce una crisis en toda la cadena, no es que esto es gratis”.
Los pequeños y medianos productores entrerrianos no son oligarcas, constituyen Pymes chicas y medianas que no tienen la tierra, y que soportan una presión fiscal que los está ahogando: “Si a un tipo que produce, que invierte su capital en una industria a cielo abierto lo castigas constantemente (como viene pasando con todos los gobiernos de Entre Ríos) se producirá lo que el censo agropecuario demostró: cada dos días desaparece un productor en el país, porque no tiene forma de absorber la presión fiscal”.
“Mientras sigamos pensando que el campo sostendrá la fiesta de la política estamos listos, pero si eso está acompañado por el voto popular hay que aceptarlo, porque estamos en democracia, pero la realidad es que vamos derecho a chocarnos con el iceberg, porque si se siguen aumentando los costos seguirán cayendo productores, yéndose de la actividad, siendo más ineficientes. Por más que la bendita tierra nos regale una muy buena cosecha hay que tener en cuenta que esa circunstancia es contingente, aleatoria, y cuestión de suerte”, remarcó.
Ante ese escenario, el dirigente dijo que desde el campo pretenden “que el país produzca de manera constante para poder crecer, pero eso no lo veremos mientras sigamos soportando los volantazos de los feroces ajustes fiscales, que no son la solución a la economía”.