Tras el acuerdo anunciado ayer entre Estados Unidos e Irán, que alcanzaron un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, se produjo un impulso a los futuros de Wall Street y volaron las bolsas asiáticas. Hubo además una fuerte caída del petróleo ante la expectativa de una normalización del comercio energético global.
Estados Unidos e Irán anunciaron un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta, en un movimiento que podría marcar el inicio de una desescalada en las tensiones que afectaron al mercado petrolero durante las últimas semanas. La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales: el crudo Brent, la referencia mundial del petróleo, cayó un cinco por ciento hasta los 82,91 dólares por barril. Por su parte, el crudo estadounidense bajó un 5,5 por ciento hasta los 80,21 dólares, ambos tocaron su nivel más bajo desde principios de marzo.
En tanto, los futuros de Wall Street avanzaron impulsados por una mejora en el apetito por riesgo, y los principales mercados asiáticos abren con una fuerte suba en torno al 6%. Sin embargo, los precios del crudo siguen estando unos u$s10 por barril por encima de los niveles previos al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, y podrían pasar muchos meses antes de que vuelvan a los niveles anteriores a la guerra.
Suben los mercados asiáticos tras el anuncio de entendimiento entre Irán y Estados Unidos
La jornada en los principales mercados de la región Asia-Pacífico se tiñó firmemente de verde, reflejando un marcado optimismo entre los inversores. Las pizarras de las plazas más influyentes del continente registraron avances generalizados, impulsadas tanto por la expectativa de estabilidad en las tasas de interés globales como por el excelente rendimiento de sectores clave como el tecnológico y el de energías en el inicio de la semana.
El gran protagonista de la sesión fue el mercado bursátil de Tokio. El índice de referencia nipón, el Nikkei 225, experimentó un espectacular rally al dispararse un 5,33 por ciento, escalando con fuerza por encima de los 69.500 puntos. Este avance masivo estuvo fuertemente apuntalado por el gigante tecnológico SoftBank Group, cuyas acciones treparon más de un 10 por ciento, traccionando al resto del panel tecnológico y consolidando una de las jornadas más alcistas en meses para la bolsa japonesa.
En sintonía con la región, los parqués de la China también mostraron un desempeño sólido. El índice Shanghai Composite subió un 1,61 por ciento, ubicándose por encima de la barrera de las 4.090 unidades. Los estímulos internos y el buen comportamiento de las firmas vinculadas a las materias primas ayudaron a sostener la demanda. Por su parte, el índice Hang Seng de Hong Kong acompañó el movimiento con una suba más moderada del 0,50 por ciento, consolidando el balance positivo para el gigante asiático.