Con la llegada del otoño, el paisaje cambia: las hojas se tiñen de tonos cálidos, bajan las temperaturas y las plantas comienzan a prepararse para el invierno. Este período es clave para su cuidado, ya que un buen mantenimiento ahora asegura un jardín sano y fuerte en los meses más fríos.
Menos riego, pero más control
Durante el otoño, las plantas reducen su crecimiento, por lo que necesitan menos agua.
Sin embargo, es importante no descuidarlas:
Regar solo cuando la tierra esté seca al tacto
Evitar el exceso de agua, que puede generar hongos
Prestar atención a macetas, que se secan más rápido que el suelo
En Paraná, con días todavía templados, puede haber variaciones, así que conviene observar más que seguir una rutina fija.
Las hojas caídas: aliadas del jardín
En lugar de verlas como un problema, las hojas secas pueden ser muy útiles:
Funcionan como mulch natural (protegen raíces del frío)
Ayudan a conservar la humedad del suelo
Aportan nutrientes al descomponerse
Podés juntarlas y colocarlas alrededor de árboles y plantas.
Momento de podar (con cuidado)
El otoño es ideal para podas ligeras:
Retirar ramas secas, enfermas o débiles
Evitar podas drásticas (mejor dejarlas para invierno)
Favorecer la entrada de luz y aire
Esto ayuda a prevenir plagas y fortalece la estructura de la planta.
Preparar el suelo
Antes del invierno, el suelo necesita un “empujón”:
Incorporar compost o abono orgánico
Airear la tierra para mejorar la absorción de nutrientes
Eliminar malezas que compiten por recursos
Cuidar las plantas en macetas
Las plantas en macetas requieren atención especial:
Revisar drenaje (clave para evitar encharcamientos)
Cambiar de lugar si reciben demasiado viento o frío
Agruparlas para generar un microclima más cálido
Atención a plagas y enfermedades
Aunque bajan las temperaturas, algunas plagas siguen activas:
Revisar hojas y tallos con frecuencia
Retirar partes afectadas
Usar soluciones naturales si es necesario
Árboles: cuidados clave
Los árboles también necesitan preparación:
Mantener la base libre de malezas
Aplicar cobertura con hojas o corteza
Revisar el estado de ramas antes de los vientos fuertes
Un jardín que se adapta a la estación
El otoño no es una etapa de pausa, sino de transición. Con cuidados simples, tus plantas y árboles pueden atravesar esta estación de la mejor manera y estar listas para florecer con fuerza en primavera.
Redacción AIM