Con la llegada del frío, muchas personas notan la presencia de insectos y pequeños animales en el interior de sus viviendas. Aunque suele creerse que desaparecen durante el invierno, la realidad es que muchas especies buscan refugio en ambientes más cálidos para protegerse de las bajas temperaturas, encontrar alimento o mantenerse activas.
En Paraná y otras localidades de Entre Ríos, es común que durante esta época aumenten los avistamientos de algunos insectos y artrópodos dentro de hogares, galpones y patios cubiertos.
¿Por qué entran a las casas?
Cuando las temperaturas descienden, los espacios cerrados ofrecen mejores condiciones de supervivencia que el exterior. Las viviendas suelen brindar calor, humedad, agua y refugio, factores que resultan atractivos para diversas especies.
Las grietas en paredes, rendijas en puertas y ventanas, conductos de ventilación o espacios debajo de muebles son algunos de los accesos más frecuentes.
Cucarachas: visitantes frecuentes durante todo el año
Aunque suelen asociarse al verano, las cucarachas también pueden verse durante el invierno. En esta época buscan ambientes cálidos como cocinas, baños, lavaderos o zonas cercanas a cañerías.
Los especialistas recomiendan evitar la acumulación de restos de comida, mantener los espacios limpios y reparar filtraciones de agua para reducir su presencia.
Hormigas que buscan refugio
Algunas especies de hormigas continúan activas durante los meses fríos, especialmente cuando encuentran condiciones favorables dentro de las viviendas.
Es habitual observar pequeños recorridos en cocinas o despensas en busca de alimentos ricos en azúcares o grasas.
Grillos: los músicos del invierno
Los grillos suelen buscar refugio en garajes, depósitos, patios cerrados o rincones poco transitados. Aunque son inofensivos para las personas, su característico canto nocturno puede resultar molesto cuando permanecen dentro de las viviendas.
Generalmente ingresan atraídos por lugares secos y protegidos.
Arañas: más visibles dentro del hogar
Durante el invierno algunas arañas pueden encontrarse en techos, detrás de muebles, depósitos o rincones poco utilizados.
La mayoría de las especies presentes en la región son inofensivas y cumplen una función importante al alimentarse de otros insectos. Sin embargo, se recomienda evitar el contacto directo y mantener limpios los espacios de almacenamiento.
Chinches verdes y otros insectos de jardín
Las conocidas "chinches verdes" o "chinches hediondas" suelen buscar refugio en paredes, cortinas, marcos de ventanas y techos cuando disminuyen las temperaturas.
No representan un peligro para las personas, aunque pueden liberar un olor desagradable si son aplastadas.
Bichos bolita y tijeretas
En patios, jardines y zonas húmedas es frecuente encontrar bichos bolita y tijeretas refugiándose bajo macetas, leña acumulada o materiales de construcción.
Si bien pueden ingresar ocasionalmente a las viviendas, generalmente permanecen en sectores exteriores protegidos de las heladas.
También pueden aparecer roedores
Las bajas temperaturas no solo movilizan insectos. Ratones y lauchas también buscan refugio en depósitos, garajes, galpones y viviendas donde encuentran calor y alimento.
Por este motivo, los especialistas aconsejan almacenar correctamente los alimentos, sellar aberturas y mantener ordenados los espacios de guardado.
Cómo prevenir ingresos no deseados
Para reducir la presencia de insectos y otros visitantes durante el invierno se recomienda:
Sellar grietas y rendijas.
Colocar burletes en puertas y ventanas.
Mantener la limpieza de cocinas y despensas.
Evitar acumulaciones de cartones, papeles o leña cerca de la vivienda.
Revisar periódicamente patios, depósitos y galpones.
Utilizar mosquiteros en aberturas.
Aunque la mayoría de estos animales no representa riesgos importantes, su presencia suele aumentar cuando buscan escapar del frío. Mantener la vivienda ordenada y en buenas condiciones es una de las mejores estrategias para evitar que encuentren refugio dentro del hogar.
Redacción AIM