El Gobierno oficializó la eliminación de los Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica (Pict), un programa considerado esencial para sostener el trabajo de miles de investigadoras e investigadores en todo el país. La medida llega tras dos años de congelamiento presupuestario y demoras en los desembolsos, pero significa el cierre definitivo de la única línea amplia y estable de financiamiento para ciencia básica en la Argentina.
El cambio impacta no solo en los proyectos en marcha, sino también en grupos que durante décadas han construido conocimiento crítico sin depender de intereses comerciales ni sectores específicos.
Un reemplazo acotado y con fuerte sesgo productivo
En su lugar, se lanzará en 2026 el programa Apoyo a la Investigación Científica (AIC), limitado a tres áreas —salud, agroindustria y energía-minería— y condicionado a la participación de empresas. De este modo, quedan excluidas disciplinas completas como matemática, física teórica, química, astronomía, ciencias sociales y humanidades.
Además, el presupuesto disponible será notoriamente inferior en cantidad de beneficiarios: mientras los PICT llegaban a más de 1.000 proyectos por convocatoria, la nueva línea no superaría el centenar. La lógica de ventanilla abierta implica que quienes se presenten fuera de plazo quedarán directamente fuera del sistema.
Proyectos aprobados que no verán un peso
La medida incluye la baja de los PICT 2022, cuyos ganadores habían sido seleccionados y notificaron resultados, pero nunca recibieron financiamiento. Para el sistema científico, esto supone un quiebre de la seguridad jurídica sobre la cual se apoya la continuidad del trabajo académico: se desconoce una convocatoria ya evaluada por jurados externos y con compromisos de ejecución vigentes.
Una transición incierta
El Gobierno anticipó que existirán más líneas de financiamiento, pero no hay detalles sobre plazos ni disciplinas incluidas. Mientras tanto, laboratorios, grupos jóvenes y proyectos de alta especialización quedan sin respaldo para funcionar, lo que amenaza con la desintegración de equipos formados durante décadas y una posible salida de talentos al exterior.