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Política
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El feminismo en la mira de Milei pero no de la sociedad

Las personas puede decirse las peores cosas en X. Sin embargo, cuando deja de comentar con bronca la noticia del día y responde sobre problemas concretos, coinciden mucho más de lo que parece, voten a quien voten. Esa es una de las principales conclusiones del estudio "Puntos de vista sobre género y derechos sexuales y reproductivos en Argentina", el cual revela que muchas posiciones que parecen irreconciliables en el debate político esconden, en realidad, muchos puntos en común. De esta manera se desarman prejuicios y estereotipos. Si bien una parte de la sociedad eligió a Javier Milei por razones económicas, no necesariamente acompañó el paquete completo de posiciones sobre género, diversidad y derechos sexuales y reproductivos.

El 23 por ciento cree que la violencia de género sigue siendo vista como el principal problema de las mujeres, a la cual le sigue la exposición a abusos y violencia sexual en otro 23 por ciento. Otros problemas mencionados son violencia de género en la pareja --26 por ciento-- y un 31 por ciento menciona abusos y violencia sexual. Muy por detrás aparecen la brecha salarial, el acceso a espacios de poder y las tareas de cuidado.

Cuando se consultó cuánto dinero debería invertir el Estado en asistencia a mujeres víctimas de violencia de género, casi la mitad de la población (49 por ciento) respondió que debería invertir “mucho”. Sin embargo, al analizar las respuestas por género aparecen diferencias significativas: entre las mujeres, el apoyo a una mayor inversión estatal asciende al 57 por ciento, mientras que entre los varones desciende al 40 por ciento. Los datos muestran que existe un amplio consenso social respecto de la necesidad de destinar recursos públicos para asistir a las víctimas de violencia de género.

Silvina Ramos, socióloga e investigadora titular del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes) es una de las profesionales que realizó dicha encuesta y asegura que se ha sobredimensionado el rechazo social a esta agenda, así como se han magnificado otros rechazos. “La gestión del gobierno de Milei tomó esto como una muletilla dentro de lo cual ha definido una batalla cultural argentina que la sociedad no pidió. La sociedad argentina en todo caso pidió que bajaran la inflación. La gestión actual no se ocupa ni se preocupa sobre lo que piensa la gente y la gente piensa en muchos aspectos de la agenda pública, bien diferente de lo que el gobierno nos quiere hacer creer”.

Las voces que se manifestaron en esta encuesta dan por hecho que la gente apoya las políticas públicas vinculadas a la agenda de género. Los resultados son consecuentes con lo que desde hace décadas se viene construyendo, desde el inicio de la democracia: una mirada hacia la enorme desigualdad que afecta la necesidad de crear oportunidades para que todos los ciudadanos tengan una buena calidad de vida, hacia la prevención de los embarazos no intencionales, entre otros temas que afectan principalmente a las mujeres, como la violencia de género.

A pesar de la necedad y del desconocimiento que muchas veces acompañan las posiciones oficiales respecto de que estas desigualdades estructurales no existen, la sociedad argentina demuestra que lejos de desestimar problemas estructurales, los acepta, los valora como temas relevantes, quiere y demanda que el Estado se ocupe para resolver e intervenir en los casos de violencia de género.

La deuda eterna, la igualdad
El informe que elaboró Cedes, Equipo ELA y Luis Costa & Asociados reconfirma un saldo absolutamente pendiente para la sociedad: ocho de cada diez personas consideran que todavía hay que hacer mucho para asegurar la igualdad de derechos entre varones y mujeres en el país. Además, casi seis de cada diez creen que estas desigualdades son grandes o muy grandes. La diferencia aparece en la intensidad: las mujeres perciben más desigualdad que los varones. Pero el punto de fondo es compartido.

La sociedad reconoce avances, aunque no parece creer que el problema esté resuelto. La paternidad también aparece como parte de la agenda de igualdad. Otro dato relevante aparece en torno a las licencias por paternidad. En la actualidad, la Ley de Contrato de Trabajo establece 90 días de licencia por maternidad y apenas 2 días por paternidad. El dato es importante porque muestra que la igualdad no aparece solamente asociada a derechos de las mujeres, sino también a una transformación de los roles masculinos.

La idea de que los varones deben tener más tiempo para cuidar, criar y acompañar a sus hijos ya forma parte de un consenso social amplio. No caben dudas de que los movimientos feministas marcaron fuertemente la agenda cultural de la última década. La campaña de Ni Una Menos, la legalización del aborto y la Educación Sexual Integral (ESI) cambiaron la manera en la que muchas mujeres se piensan a sí mismas.

En contraposición al pensamiento de Milei que sostiene que la ideología woke es la “gran epidemia” de nuestra época, la encuesta demuestra que las personas son más empáticas de lo que creemos. El contacto y conocimiento personal de experiencias de otros colabora para llegar a comprender la situación del otro. Las simpatías con la causa de los “Derechos de las personas gays, lesbianas, bisexuales y transexuales” son claramente mayores entre las personas que declaran conocer otras personas en pareja con personas del mismo sexo.

Es decir a las personas les importa el bienestar de los demás. La agenda no despierta apoyos iguales en todos los temas, ni con la misma intensidad, pero sí permite detectar una serie de consensos silenciosos que actúan en la vida cotidiana. Estas son ideas que la sociedad argentina ha incorporado, incluso cuando no siempre las nombra como parte de una agenda progresista, sino como parte de los valores sociales argentinos.

Mal que le pese al oficialismo, los datos desmontan la idea de que la sociedad argentina se volvió masivamente “anti género” o “anti derechos”. Sigue habiendo apoyos muy altos a muchas políticas asociadas a derechos sexuales, reproductivos e igualdad de género. El acceso a anticonceptivos para prevenir embarazos no deseados reúne niveles de acuerdo superiores al 80% cuando se suman las respuestas favorables. Además, casi la mitad de las personas conoce a alguien que abortó.

El discurso de Milei contra el feminismo, la ESI, el aborto y las políticas de género, no influye en los encuestados: la mayoría de los argentinos sigue apoyando la intervención del Estado, la igualdad de derechos, la educación sexual y la asistencia a mujeres en situación de violencia.

una sociedad menos polarizada de lo que se cree feminismo

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