Si uno viajaba por las rutas 14 o 12, ya sabemos como: esquivando pozos, manejando a 60 donde debería irse a 110, y rezando para que no te pase nada. Hoy la vemos emparchada, arreglada, pero sonrutas que llevan años sin mantenimiento ¿alcanza con eso? Lo que no sabías es que el gobierno nacional ya decidió el plan para muchos años. Y eso ¿incluye arreglarla en serio?
Por Eugenio Jacquemain
Según lo publicado por Análisis Digital, en Entre Ríos no hay una sola obra nueva prevista para las rutas nacionales. Casi todo está paralizado.
El modelo es simple: se concesionan los tramos, se pone o sube el peaje, y el mantenimiento queda en “condiciones de transitabilidad”. Traducción: bacheo mínimo para que no se corte el tránsito.
Desde este año, los peajes en ruta 12 y 14 están cerca de los $ 2000. Y se vienen ajustando. Y se van a ajustar por 20 años. Sin obras nuevas a la vista.
Esto no es un problema de asfalto. Es un problema de producción y de seguridad. La 14 es la ruta del Mercosur. Por ahí salen los camiones con arroz, cítricos, madera, la producción que sostiene a media provincia.
Y acá viene lo peor: cada peso que no se invierte hoy en mantenimiento y arreglo profundo y en serio, mañana te cuesta 3 a 5 veces más en rehabilitación. Lo dicen los ingenieros de Vialidad Nacional. Lo dice el sentido común. Pero el gobierno nacional eligió no invertir y con ello mantiene el superávit fiscal.
Párrafo aparte, La Ruta Nacional 136, la que nos lleva directo al Puente Internacional General San Martín y nos une con la República Oriental del Uruguay, es hoy un espejo del abandono del Estado nacional. Hablamos de una vía clave para el comercio, el turismo y el vínculo con un país hermano, y sin embargo está llena de pozos, banquinas destruidas y señalización que casi no existe. Años de desinversión la dejaron en un estado lamentable, y cada camión, cada colectivo, cada familia que cruza a Uruguay lo sufre en carne propia.
Lo más grave es que el gobierno actual tampoco la arregla. Mientras se anuncian concesiones a 20 años y se suben los peajes, la 136 sigue igual: sin obras, sin mantenimiento serio, sin prioridad. No es un camino secundario perdido en el monte. Es la principal puerta de entrada y salida de Entre Ríos y del país hacia Uruguay. Y si el gobierno nacional cobra impuestos, también tiene la obligación de garantizar una ruta transitable y segura. Hoy no lo hace, y eso se paga con accidentes, con costos logísticos más altos y con una puerta de ingreso al país que nos llena de vergüenza, ya que ni bien cruzamos el puente internacional, nos encontramos con vías transitables que están en las antípodas de la 136.
Entre Ríos produce, exporta, y paga. Lo mínimo que pedimos es poder transitar sin arriesgar la vida y sin romper el auto o camión cada 50 km.
El gobierno nacional tiene la plata. Tiene el impuesto. Lo que le falta es decisión política. Y mientras no la tenga, las rutas van a seguir siendo el precio que pagamos por vivir en el interior.