La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a diferenciarse del Gobierno nacional al reivindicar el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas en la previa de la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra. Lo hizo luego de que el Ejecutivo avalara las restricciones dispuestas por la Fifa para impedir el ingreso de banderas, camisetas y otros símbolos vinculados a las islas durante el encuentro.
"Mañana jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más", escribió Villarruel en sus redes sociales. "No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más", agregó.
En el mismo mensaje, la vicepresidenta parafraseó uno de los cánticos más populares del Mundial: "Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores". Finalmente, concluyó: "¡Aguante Argentina! Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!".
Un mensaje en contraste con la posición oficial
Las declaraciones de Villarruel se conocieron después de que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmara que el Gobierno argentino acompañó las disposiciones de la Fifa y de las autoridades estadounidenses para impedir el ingreso al estadio de elementos con contenido político, entre ellos banderas o camisetas con el mapa de las Islas Malvinas.
La decisión generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos, que interpretaron la medida como un retroceso en la visibilización del histórico reclamo argentino de soberanía.
En ese contexto, el mensaje de la vicepresidenta volvió a exponer diferencias con la estrategia adoptada por la Casa Rosada respecto de un tema de fuerte sensibilidad nacional.
Una postura sostenida sobre la causa Malvinas
La defensa de la soberanía sobre las Islas Malvinas ha sido una constante en la trayectoria pública de Villarruel, incluso antes de incorporarse a la política partidaria.
La vicepresidenta mantiene además un vínculo personal con la causa: su padre, Eduardo Marcelo Villarruel, fue combatiente durante la Guerra de Malvinas e integró la Compañía de Comandos 602. Desde entonces, ha participado en numerosos actos junto a veteranos y ha reivindicado de manera permanente el reclamo argentino sobre el archipiélago.
El antecedente del conflicto con Francia
No es la primera vez que una publicación de Villarruel genera incomodidad dentro del Gobierno por cuestiones vinculadas al deporte y la política internacional.
En 2024, tras la consagración de Argentina en la Copa América y la polémica por cánticos contra la selección francesa, la vicepresidenta calificó a Francia como un país "colonialista" y sostuvo que "ningún país colonialista nos va a amedrentar por una canción de cancha".
Aquellas declaraciones motivaron que el Gobierno nacional tomara distancia públicamente y desplegara gestiones diplomáticas para descomprimir la tensión con París.
Ahora, dos años después, la vicepresidenta volvió a utilizar un tono confrontativo, esta vez dirigido al Reino Unido, reafirmando que el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas forma parte de su posición política y personal.
Tras las repercusiones, Villarruel redobló la apuesta al responder en redes sociales a quienes recordaban el episodio con Francia. "Nunca oculté cómo pienso, no lo voy a hacer siendo vicepresidente solo para ser políticamente correcta. ¡Aguante Argentina, porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!", expresó.