El complejo momento económico que vive el país, fue analizado para AIM por el promotor de la Cátedra Abierta por un Mundo Nuevo, Luis Lafferriere. El Plan Masacre “es la profundización y aceleramiento del proceso de degradación y de exclusión que estamos viviendo desde los años 90”, remarcó.
“Vivimos en un mundo que está pasando una crisis civilizatoria, un momento que nunca se vivió en la historia, con el peligro de que pueda llegar a suceder la desaparición de la humanidad. Sucede porque hay peligros inminentes, que pueden generar un colapso que haga muy difícil la vida en el planeta: somos la primera generación que se enfrenta al peligro de su desaparición, y somos la última que puede evitar ese peligro. No tenemos mucho tiempo, y tenemos que hacer algo para resolverlo”, manifestó Lafferriere a esta Agencia.
“Los sectores más poderosos del mundo han impuesto un sistema biocida y genocida, siguen sosteniendo el ritmo desenfrenado de destruir, depredar, contaminar. Los recursos son escasos, y el uno por ciento de la población mundial piensan que esos recursos estén donde estén les pertenecen y tratan de apoderarse: ese es el origen de las guerras y de los múltiples conflictos”.
En Argentina, “tenemos un modelo económico – social que se despliega desde los ´90 y que está en sintonía con los sectores más poderosos, a quienes no les preocupa cómo vive la población ni conservar el ambiente sano, sino apoderarse de los recursos. Es un modelo neocolonial, porque no lo definimos los argentinos, sino sectores poderosos del extranjero; es extractivista – depredador de los recursos y del ambiente, bienes que no se recuperarán por cientos, miles y millones de años”.
Lafferriere remarcó que: “El capital concentrado (grandes corporaciones y bancos usureros mundiales), además de saquearnos materialmente, lo hace financieramente, sacando recursos monetarios que generan en nuestro país en moneda nacional pero se los llevan en dólares. El Estado se encarga de endeudarse para que esos sectores tengan dólares para llevar”.
El Plan Masacre “es la profundización y aceleramiento del proceso de degradación y de exclusión que estamos viviendo”.
“El modelo económico – social es el reflejo de una democracia condicionada y al servicio de los sectores más poderosos, que son los que definen el rumbo porque hay gobiernos entreguistas que aceptan ese dominio. Este modelo garantiza que en América Latina los recursos estén para el saqueo. Aquellas sociedades que tenían un buen nivel de consumo son un peligro para ellos, porque los recursos los quieren para llevárselos”.
En Argentina, “tenemos la paradoja de ser pocos, 47 millones en un mundo donde viven más de 8.200 millones de personas, pero no podemos alimentar y dar condiciones de vida digna a la gente. La pobreza ha superado la mitad de la población, más allá de lo que dicen las estadísticas oficiales y el gobierno mentiroso”.
“Tenemos exportación récord de carne vacuna, es uno de los sectores que más ha crecido en los últimos años, y a la vez el menor consumo per capita en la historia argentina. Estamos produciendo el equivalente en alimentos para 600 millones de personas y no podemos alimentar a 47 millones; esto demuestra que somos inmensamente ricos pero inmensamente saqueados”, enfatizó Lafferriere. Agregando que “tenemos exportaciones récord de hidrocarburos, pero la energía para los argentinos está cada vez más cara, porque todo es ganancia para las corporaciones petroleras que se llegan las divisas y las ganancias afuera”.
Explicó que la inflación está reprimida, oculta, “porque se mantiene el valor del dólar artificialmente bajo para beneficiar a unos pocos. El Estado Hood Robin le saca a la mayoría para darle a los que más tienen. La inflación sigue creciendo porque el índice oficial es mentiroso”.
“El endeudamiento del Estado nacional es tremendo, ha pasado de 329 mil millones de dólares cuando asume este gobierno a 525 mil millones de dólares (incluyendo el Tesoro nacional y el Banco Central). Ha achicado enormemente el gasto social, le ha robado a los jubilados, a la universidad, al salario docente, al sistema científico – tecnológico: ese es un daño irreversible. Está garantizando una renta fabulosa a los especuladores que vienen a hacer la bicicleta financiera”.
“El PBI muestra una economía que está relativamente estancada pero que puede tener indicadores positivos. Claro que positivos para muy pocos: la actividad económica no crece en forma pareja, porque crecen los sectores energético, agro y financiero que están tremendamente concentrados, muy pocos pagan impuestos, la riqueza que generan la llevan afuera y no generan empleos”.
“No hay sociedad desarrollada que no tenga un sector industrial fuerte, que haya crecido y que esté generando empleo, valor agregado, tecnología y condiciones de vida. Nosotros teníamos industria y ha sido sistemáticamente atacada durante las últimas décadas, pero fundamentalmente por este gobierno”, expresó Lafferriere.
Los sectores más parasitarios del mundo “lo que quieren es saquearnos. La gente sobra, quieren los recursos; quieren eliminar la clase media, achicar el consumo, generar pobreza masiva para llevarse los recursos. Los sectores poderosos son capaces de invadir países, bombardearlos para seguir con ese ritmo desenfrenado que nos lleva al abismo como humanidad”.
“Quienes han venido gobernando han aceptado este estatus de país neocolonial, este saqueo permanente, porque prefieren la comodidad de conservar sus cargos, aceptando que se aprueben leyes que van en contra de los intereses nacionales, de los derechos humanos y laborales”.
“La sociedad tiene que reaccionar. Este plan está masacrando la estructura social. Van a avanzar a fondo. Lo que llaman inversiones es nada más que la entrega de nuestro territorio para que aumenten la depredación, la contaminación y el saqueo. La megaminería está generando nada más que 11 mil puestos de trabajo, mientras contaminan los ríos”.
“Está despertando la sociedad. Ojalá sea a tiempo para evitar pérdidas irreversibles. Aún no hemos logrado encauzar las movilizaciones cada vez más numerosas, en una mirada más global: todos somos víctimas del mismo Plan Masacre. Es necesario lograr la unidad de todos los sectores para frenar esto que viene con tanta fuerza”. Es la única posibilidad de poder construir una sociedad mejor, y un mundo nuevo".